Para que nadie que atrás. A la memoria de nuestras(os) compañeras(os) y maestras(os)

Para que nadie quede atrás 117 René Toro ÚNICO, MULTIFACÉTICO, QUERIDO Por Carlos Guerra René era un personaje único, conocido por todos, multifacético, querido, con buena pinta y un gran amigo. Fuimos compañeros en la Escuela de Periodismo desde que ingresamos en 1971, hasta que el golpe militar nos separó en 1973. En el internanto disfruté enor- memente de su amistad. Podría escribir muchísimas páginas sobre René, vivencias uni- versitarias inolvidables. Era un hombre de izquierda, nunca muy comprometido, pero siem- pre dispuesto a trabajar en los cordones industriales, en los talleres laborales, en la lucha por conseguir que los trabajadores fueran ganando espacios en la sociedad chilena. Y, también, muy malo para los deportes…. Nunca pasó inadvertido. Lo pasaba bien y mal. Sus días eran fan- tásticos o malos como el natre, no había grises, iban de un extre- mo a otro. Pero ninguno de sus compañeros podríamos decir, que era una personaaburrida, latera.Al revés : eraunpersonaje indispensa-bleen cualquiergrupo,hablabaysereíafuerte,cantaba,contabachistes,era el primero en entusiasmarse para ir por unas cervezas a Las Lanzas, a un local del Club Radical (ubicado en Dr.Johow con Eduardo Castillo), a la Fuente Suiza a disfrutar de ricas empanadas fritas. Entre estos encuentros, recuerdo una escena inolvidable : Cerca de las dos o tres de la mañana, junto a Ximena Ortúzar, María Eugenia Borel, Gonzalo Mizala, yo y otros que no recuerdo después de 40 años, íbamos por calle Estado a tomar micro en la Alameda, de pronto René a todo pulmón comenzó a cantar una área de ópera, que con el silencio de la noche, se escuchaba como un potente despertar de buena música en plena madrugada. Tenía una hermosa voz. A ninguno de nosotros llamaba la atención estos cantos en cual- quier parte, así era René. Aunténtico, hacía lo primero que se le venía a la mente. Comotantasveces, habíamosestadoarreglandoelmundoenel ‘Black andWhite’ , tradicional lugar nocturno donde se podía be-ber en los María Eugenia Borel, René Toro y Ruth Velasco en la Escuela de Periodismo.

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