Policy Brief - Recomendaciones para la vigilancia interseccional de la mortalidad materna en Chile

6 sidad territorial y la participación comunitaria en la gestión del conocimiento. 3.3. La interseccionalidad como marco analítico La interseccionalidad constituye hoy un marco esencial para comprender las causas profundas de la MM y orientar políticas de salud más justas. Propuesta por Kimberlé Crenshaw (1991) y desarrollada en el ámbito de la salud por Olena Hankivsky (2010), plantea que las desigualdades de género, clase, etnia, edad, orientación sexual, discapacidad, migración y territorio no actúan de forma aislada, sino que se superponen e interac- túan, generando condiciones diferenciadas de vulnerabilidad y acceso a la salud. En el caso de la MM, este enfoque permite reconocer muertes que permanecen invisibilizadas por los sis- temas tradicionales de registro —como aquellas asociadas a la violencia, la salud mental o los entornos rurales precarios— y explicar las trayectorias sociales que anteceden a cada even - to, más allá de las causas clínicas inmediatas “(Crenshaw, 1991; Cresswell et al.,2025; Hankivsky et al., 2010).” Desde una perspectiva más profunda, la interseccionalidad abre la posibilidad de transitar desde una epidemiología del riesgo hacia una epidemiología social y crítica, orientada no solo a identificar factores, sino a comprender los procesos so - ciales y estructurales que producen desigualdad (Breilh, 2008). Este cambio de enfoque implica sustituir la lógica extractiva de los datos por una lógica participativa del conocimiento, donde la información se construya junto a las comunidades, familias y territorios, integrando dimensiones culturales, afectivas y con- textuales. Tal aproximación no busca reemplazar los métodos epidemiológicos existentes, sino ampliar su alcance interpreta - tivo y su potencial transformador, en coherencia con los prin- cipios de derechos humanos, justicia reproductiva y equidad asumidos por el Estado chileno (Parker, 2020). Aplicada a la vigilancia de la mortalidad materna, este enfoque permite: • Visibilizar las muertes invisibles: aquellas que ocurren fuera de la definición tradicional (por salud mental, violencia o adicciones) o que afectan a grupos que no figuran en los registros. • Comprender la causalidad estructural y los modelos de opresión que operan y entrelazan con la desigualdad eco- nómica y territorial, y que las muertes son producto de estructuras sociales, no de decisiones individuales. • Reorientar la vigilancia hacia la justicia social: transformar la recolección de datos en un proceso de aprendizaje ins- titucional y rendición de cuentas. 3.4. Experiencias comparadas Si bien no se reportan países que expliciten una “vigilancia in - terseccional” de la MM, la evidencia comparada muestra que existen experiencias de incorporación de enfoques integrales, combinando vigilancia técnica, análisis social y transparencia pública. • Reino Unido: el programa MBRRACE-UK (Mothers and Ba- bies: Reducing Risk through Audits and Confidential En - quiries) combina auditorías confidenciales con análisis de etnicidad, nivel socioeconómico y discriminación. Entre 2013 y 2021 redujo la MM en 20 %, al tiempo que reve - ló persistentes desigualdades raciales (Knight et al., 2023; MBRRACE-UK, 2025). • Estados Unidos: los Maternal Mortality Review Committees (MMRC) revisan cada caso incluyendo determinantes so- ciales y racismo estructural, lo que permitió diseñar estra- tegias específicas para reducir la brecha racial en estados como California (Hoyert, 2024). • México: institucionalizó la Búsqueda Intencionada y Re - clasificación de Muertes de Mujeres por Causas Maternas (BIRMM), fortaleciendo la participación intersectorial en los comités de mortalidad y aumentando la detección de muertes indirectas (Torres et al., 2014). • Colombia: la Resolución 3280/2017 obliga auditorías con enfoque de derechos, género y determinantes sociales, vinculándolas a la gestión de calidad y a las rutas integra- les de atención (Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, 2018). • Brasil: los Comités Tripartitos de Mortalidad Materna in- tegran gobierno, academia y sociedad civil, promoviendo transparencia en los informes y participación comunitaria en la prevención (Silva De Sá, 2021). Estas experiencias demuestran que la incorporación de deter - minantes sociales no reemplaza la epidemiología tradicional, sino que la potencia al contextualizarla. Asimismo, confirman que la reducción sostenida de la MM depende tanto de la soli- dez técnica como de la voluntad política, la participación social y la rendición de cuentas.

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