Pluralismo TV. Medición y análisis del pluralismo en la televisión chilena

El debate internacional sobre pluralismo mediático – 24 primordial en la conformación de un sistema pluralista de medios. Así, tanto los medios de comunicación como el Estado son co-responsables de promover y ga- rantizar el acceso de la ciudadanía a información oportuna y de calidad en aquellos medios que ocupan un soporte al cual no todos pueden acceder. De allí la relevan- cia y urgencia que los gobiernos desarrollen un marco jurídico de radiodifusión orientado a lograr una distribución y goce equitativos de este recurso para medios públicos, privados comerciales y privados sin fines de lucro (comunitarios y otros). En la medida que los medios que utilizan espectro son de acceso gratuito para las audiencias y al mismo tiempo usan un recurso finito, el Estado debe procurar que ellos sean regulados con criterios orientados al pluralismo. La existencia demuchos medios, con diversos enfoques editoriales, permite que la ciudadanía acceda a una gama de información más amplia. El pluralismo interno, en tanto, se focaliza en los contenidos transmitidos por los medios de comunicación. Contenidos homogéneos en cuanto a sus representa- ciones geográficas, temáticas o de problemas, así como de voces y fuentes, limitan la multiplicidad de ideas y estrechan el pluralismo y la diversidad en una sociedad determinada, tal como la concentración de la propiedad y una oferta mediática pobre. Tanto los propios medios, así como organismos de alcance nacional, regio- nal o global pueden diseñar e implementar medidas que promueven y fiscalicen la diversidad social. Uno de los aspectos relevantes referidos al pluralismo interno es el de la diver- sidad política en los contenidos. Es decir, el modo en que los medios contribuyen a dar voz a la amplia gama de partidos y actores políticos de una sociedad determi- nada, con particular atención a los programas del género informativo. Sobre este punto, laUnión Europea ha promovido que los servicios públicos de radiodifusión representen visiones y opiniones que eviten, así, la interferencia gubernamental y promuevan el pluralismo interno (Vīķe‐Freiberga et al., 2013). La presencia del mundo político y económico es relevante en la emisión de contenidos mediáticos; no obstante, se deben diseñar y articular mecanismos de regulación específicos que garanticen la independencia de los medios respecto de los sectores que concentran poder en la sociedad (Olalla, 2004). O, en otras pala- bras, un escenario donde la incidencia de actores políticos y económicos tiene un peso excesivo en el ecosistema mediático permite que grupos minoritarios (pero poderosos) influyan en la opinión pública. Sin embargo, pluralismo no es sinónimo de neutralidad. Tal como lo señala el High Level Group on Media Freedom and Pluralism de la Unión Europea, en un ambiente plural los medios no deben ser todos neutrales y sin opinión propia o línea editorial. El organismo va incluso más allá al mencionar que:

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