Escuelas que cuidan: el liderazgo escolar como generador de comunidades de cuidado
Escuelas que cuidan: El liderazgo escolar como generador de comunidades de cuidado 77 1. Equidad y transparencia: crear una planilla compartida donde se registren todos los reemplazos y apoyos, de modo que nadie cargue de forma invisible con más trabajo que otros. 2. Tiempo protegido: garantizar al menos una hora no lectiva semanal sin interrupciones, resguardada de reuniones o reemplazos. 3. Reconocimiento visible: instaurar una práctica de agradecimiento institucional en los consejos de profesores, en la que se reconozca explícitamente el esfuerzo y la colaboración. Durante una reunión, una profesora comenta con alivio: “No es que uno quiera premios, pero que te digan ‘gracias’ cambia todo. Por lo menos sabes que alguien ve lo que estás haciendo”. El director también decide comunicar a las familias la complejidad del momento, explicando que algunos cursos serán reprogramados y que el colegio priorizará la continuidad formativa sobre la rigidez horaria. resolución Tras algunas semanas, el ambiente mejora. Los docentes valoran que los reemplazos se organicen con criterios claros y que el esfuerzo sea reconocido públicamente. “Al menos ahora sabemos que si alguien cubre más, queda registrado. Y si hace falta, se conversa, no se da por hecho”, comenta un profesor de especialidad. El clima entre los equipos se vuelve más colaborativo. Las pausas protegidas ayudan a recuperar energía y los consejos de profesores adquieren un tono más humano. Sin embargo, el director es consciente de que la sobrecarga estructural sigue presente. “Podemos organizarnos mejor, pero mientras no cambien las dotaciones y los recursos, el problema vuelve cada año”. El equipo directivo evalúa el semestre y decide dejar las medidas como parte del reglamento interno, para que el cuidado no dependa solo de la voluntad del líder o lideresa actual.
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