Escuelas que cuidan: el liderazgo escolar como generador de comunidades de cuidado
Escuelas que cuidan: El liderazgo escolar como generador de comunidades de cuidado 72 reflexión Este caso muestra que cuidar también significa enseñar bien. El liderazgo para el cuidado no se opone a la exigencia, sino que la hace posible: solo cuando las y los docentes se sienten acompañados y las y los estudiantes seguros, el aprendizaje florece. Los líderes pedagógicos efectivos equilibran la presión y el apoyo: impulsan la mejora profesional sin descuidar el bienestar de quienes enseñan. En esa misma línea, Leithwood (2009) plantea que el liderazgo debe focalizarse en los aprendizajes y que en la enseñanza se sostiene cuando las escuelas tienen tiempos protegidos y culturas colaborativas. Desde la ética del cuidado (Noddings, 2009), el aprendizaje es un proceso relacional: enseñar es un acto de atención hacia el otro. Tronto (2018) agrega que cuidar también es hacer bien lo que se hace; por eso, enseñar con compromiso y calidad es una forma de cuidado institucional. El director de este liceo científico-humanista entendió que volver al aula era una forma de recuperar la esperanza. Al centrar la conversación en los aprendizajes, la escuela no abandonó el cuidado: lo profundizó. “Cuando el foco volvió a ser enseñar, todo empezó a tener más sentido”, resume una profesora al cierre del año.
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