Escuelas que cuidan: el liderazgo escolar como generador de comunidades de cuidado
Escuelas que cuidan: El liderazgo escolar como generador de comunidades de cuidado 41 políticas y procedimientos amigables para las y los estudiantes, y brindar desarrollo profesional continuo para capacitar a las y los docentes para que demuestren cuidado en formas que las y los estudiantes aprecien” (Bass, 2019, p. 2). Por todo lo anterior, los líderes y las lideresas que cuidan deben velar por la construcción de un clima escolar positivo, basado en la colaboración, el respeto mutuo y el apoyo, con el fin de contribuir al bienestar general del profesorado (Zaitegi de Miguel, 2024). Como señala Kennedy & Walls (2022), líderes y lideresas escolares no solo administran recursos; también modelan y transmiten significados que orientan la práctica docente. En esta línea, Shields y Rangarajan (2013) sostiene que la autoridad ética se construye cuando el liderazgo combina competencia técnica con humanidad, de modo que la presencia cotidiana y la escucha genuina terminan legitimando el liderazgo más que cualquier instrucción escrita. Así, el liderazgo directivo se erige como un factor determinante en la generación, transformación y fortalecimiento de la cultura escolar. En síntesis, liderar desde y para el cuidado, que es el título de este apartado, implica considerar las dos dimensiones del cuidado planteadas en la revisión conceptual de este libro. En primer lugar, “desde” el cuidado considera el aspecto subjetivo de las personas que ejercen cuidado, la disposición y las características personales de líderes y lideresas al respecto. En segundo lugar, “para” el cuidado corresponde al aspecto material, a las condiciones y la organización de la institución escolar que se disponen para el cuidado. Ambas dimensiones dialogan en la comprensión de liderazgo para el cuidado. En un estudio sobre liderazgo para el cuidado en comunidades chilenas (Carrasco y Montoya, 2024), se aplicó un cuestionario a más de 300 profesores y directivos escolares. Los resultados dan cuenta de la existencia de diferencias significativas entre las percepciones de directores y docentes en relación con las acciones del liderazgo para el cuidado. Hay una tendencia general entre directores y directoras a sobreestimar la eficacia de sus acciones y el impacto positivo de sus intervenciones en el bienestar y la gestión escolar. Al comparar las percepciones de los equipos directivos con las percepciones de las y los docentes, se observan diferencias importantes en varios ámbitos, entre los cuales destacan: » Reconocimiento y apoyo personal : existe una alta discrepancia entre cómo directores y directoras perciben que apoyan y valoran a los docentes, y cómo las y los docentes realmente se sienten apoyados y valorados. Esto resulta especialmente interesante, pues evidencia que el bienestar docente es una temática que posiblemente está siendo
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