La casa. Proyecto de creación e investigación sensible II

25 2. LA DANZA DE “LA CASA” Isabel Carvallo Carrasco La inmensidad está en nosotros. Está adherida a una especie de expansión de ser que la vida reprime, que la prudencia detiene, pero que continúa en la soledad. En cuanto estamos inmóviles, estamos en otra parte; soñamos en un mundo inmenso. La inmensidad es el movimiento del hombre inmóvil. La inmensidad es uno de los caracteres dinámicos del ensueño tranquilo . (Gastón Bachelard, 1994) En nuestra subjetividad se van armando y desarmando esos espacios que aparecen como destellos de lo íntimo. La inmensidad que nos pertenece y que nos hace soñar, a veces inmóviles, pero también en movimiento. La danza de La Casa se va armando y des-armando, en un “ensueño de seguridad”, un refugio de la ebullición del afuera. “Mira hacia la oscuridad y no se extraña de no ver nada (...) y la conciencia de esa falta se convierte en presentimiento de la muerte (…) Y podemos imaginarnos algo de lo que no podemos hacernos una imagen?” (Nádas, 2023, pp. 19–20).

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