Liderazgo educativo y género. Miradas y realidades latinoamericanas

• 9 Carrasco Sáez, Olmo-Extremera, coords. Prólogo Un liderazgo crítico debe ser disruptivo Diego Samuel Zepeda Acero El liderazgo —sobre todo en educación— ha sido cotidiana- mente relacionado con el poder opresor, la jerarquización y el control burocrático de las instituciones, dejando de lado dimensiones fundamentales para la vida y el desarrollo como la ética del cuidado, la cooperación y la justicia social. En diversos espacios educativos, este liderazgo tradicional ha perpetuado la exclusión y la desigualdad, afectando particu- larmente a las mujeres y otros grupos históricamente margi- nados. Esto se refleja en liderazgos que fomentan estructuras rígidas, verticales y autoritarias. Este tipo de liderazgo ha sido sustentado, en gran medi- da, por las creencias que Paulo Freire denominó mitos de la ideología opresora, actualmente promovidos por la corriente económica predominante desde los años ochenta del siglo pasado, el neoliberalismo. Conceptos como meritocracia y di- namicidad y heroísmo del opresor han fomentado la preferencia por liderazgos verticales dentro de las estructuras organiza- tivas, lo cual ha contribuido a mantener las desigualdades y concentrar el poder, principalmente en beneficio particular o de unos pocos. A estos mitos, Freire (1970) los distinguió como necesarios para el mantenimiento del “ statu quo” (p. 125).

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