Liderazgo educativo y género. Miradas y realidades latinoamericanas

84 • Liderazgo educativo y género Un hito reciente en la educación superior mexicana se dio en noviembre de 2024, cuando Karla Planter Pérez fue nombrada la primera rectora general de la Universidad de Guadalajara (UdeG) en sus 232 años de historia (García, 2024). Este evento es un claro reflejo de la transformación gradual en la estructura de liderazgo universitario en el país. Entre los factores que han facilitado la inclusión de mujeres en po- siciones de liderazgo dentro de la UdeG destacan las políti- cas institucionales en favor de la equidad de género. Desde 2021, la UdeG ha implementado diversas estrategias para la transversalización de la perspectiva de género, incluyendo: 1) la creación de la Unidad para la Igualdad; 2) el Protocolo Pre- liminar para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia de Género; 3) foros de consulta para mejorar dicho protocolo; 4) el diseño del Termómetro de la Violen- cia para tipificar y sancionar agresiones; 5) modificaciones normativas para su implementación; 6) una plataforma de denuncia y seguimiento de casos de acoso; 7) cambios en los contratos colectivos para establecer sanciones administrati- vas a trabajadores involucrados en violencia de género; y 8) la inclusión de una materia obligatoria de perspectiva de géne- ro en la educación preparatoria (Universidad de Guadalajara [UdeG], 2021). A pesar de estos avances, persisten factores culturales y estructurales que dificultan el acceso de las mujeres a posi - ciones de liderazgo. Entre ellos, los estereotipos de género que asocian a las mujeres con roles de cuidado y labores do- mésticas, relegándolas a un papel secundario en el ámbito profesional. Además, la violencia de género, el acoso laboral y la discriminación representan barreras adicionales que des- alientan a muchas mujeres a aspirar a puestos directivos. En este sentido, la baja participación femenina en la gestión uni- versitaria en México refleja los desafíos y limitaciones que enfrentan las mujeres para ascender en la jerarquía de poder en espacios tradicionalmente dominados por hombres. Como señala Pacheco (2021), “la escasa participación de las muje- res en cargos de gestión en las universidades mexicanas da

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