Liderazgo educativo y género. Miradas y realidades latinoamericanas

350 • Liderazgo educativo y género El liderazgo basado en el cuidado (Noddings, 2001) es una perspectiva fundamental en la educación inicial, ya que pone énfasis en la importancia de la empatía, la comprensión y la construcción de relaciones de apoyo dentro de la comunidad educativa. Desde este enfoque, el cuidado se entiende como una interacción mutua entre quien cuida y quien es cuidado, donde el líder no solo atiende las necesidades del equipo, sino que responde a ellas de manera efectiva. Este modelo de lide- razgo promueve el bienestar colectivo y refuerza la cohesión entre los actores educativos. En el ámbito de la educación parvularia, el liderazgo ba- sado en el cuidado permite derribar barreras jerárquicas y promover la equidad en la toma de decisiones. Su implemen- tación contribuye a la creación de entornos seguros, protegi- dos y estimulantes para el aprendizaje de los niños y niñas, además de garantizar condiciones laborales favorables para las educadoras (Eadie et al., 2021). Asimismo, este modelo de liderazgo se articula con la necesidad de fortalecer el bienes- tar de las educadoras y fomentar la construcción de comu- nidades educativas más colaborativas y sostenibles (Vargas y Sepúlveda, 2023). El liderazgo en educación parvularia no solo debe enfo- carse en la gestión pedagógica, sino también en la construc- ción de relaciones con las familias y redes comunitarias como ejes centrales de la gestión directiva (Cabrera et al., 2019). Estas prácticas buscan equilibrar el cuidado, el bienestar y el aprendizaje, promoviendo un enfoque pedagógico intencio- nado que responda a las necesidades específicas del contexto educativo y sus redes de apoyo. La investigación ha evidencia- do que el liderazgo en educación parvularia debe incorporar estrategias que favorezcan el bienestar de las educadoras y que reconozcan la importancia del cuidado como eje central en la gestión educativa. Esto implica considerar acciones con- cretas que promuevan un equilibrio entre el bienestar y las responsabilidades cotidianas de las educadoras, incluyendo prácticas asociadas a la higiene, alimentación y descanso de los niños y niñas (Colmer et al., 2014; Strehmel, 2016).

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=