Liderazgo educativo y género. Miradas y realidades latinoamericanas

322 • Liderazgo educativo y género de experiencia mayor en algún tema. Así, las líderes educativas se encuentran dispuestas a solicitar este acompañamiento en los temas que necesiten y cuando ellas lo requieran. Ellos [equipo externo] también nos hacen acompaña- miento. Y si nosotras pedimos, ellos vienen. Ahí hay un equipo, hay una psicóloga que tiene su experiencia en interacciones, trabajamos con una asistente que ve todo lo artístico, tenemos a una educadora y profesora que siempre nos apoya. Así que igual hay un equipo fuerte en el área de educación que trabaja directamente con nosotros. O sea que está destinado para trabajar con los 10 jardines. (Provisión SLEP_1, Entrevista) Por otro lado, se constata que el apoyo pedagógico que reciben las líderes educativas, cuando no se adapta a la rea- lidad o al contexto específico, genera un rechazo en las líde - res buscando una validación interna con su equipo pedagó- gico para no considerar los lineamientos propuestos. Aquí el acompañamiento experto del equipo externo es rechazado y se busca liderar desde una autonomía pedagógica validada por su saber práctico y el de su equipo pedagógico. Yo le digo a las chicas [equipo], a los asesores igual hay que escucharlos, pero en definitiva yo les digo “nosotras somos nosotras” y la realidad la vemos nosotras. O sea, ellos pueden darnos muchas orientaciones, pero nosotras las acomodamos a nuestra realidad, porque todos los jar- dines son diferentes, y nuestra realidad y contexto es di- ferente. Entonces, sí, los escuchamos, yo tengo muy bue- na relación con ellos… pero uno ve qué toma y qué deja. (Provisión JUNJI_2, Entrevista) En síntesis, la Frontera N° 1 refiere a la pregunta ¿qué recibimos y qué ignoramos? El acompañamiento o apoyo en el tema pedagógico es validado e incluido por las líderes edu- cativas cuando es percibido como un saber profesional o de

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