Liderazgo educativo y género. Miradas y realidades latinoamericanas

294 • Liderazgo educativo y género metodología de las representaciones sociales en el ámbito de la investigación permite a las y los investigadores comprender las percepciones y actitudes de los grupos sociales. Al estudiar cómo se forman y difunden estas representaciones, los investi- gadores pueden obtener información valiosa sobre fenómenos sociales, como las desigualdades de género. La ventaja de las representaciones sociales como para- digma es que ofrece una guía metodológica para recuperar de los actores sociales las ideas, creencias y pensamientos ante fenómenos sociales. Dicha ruta, según Jodelet (1986), está conformada por tres dimensiones: la información sobre el objeto de representación, la imagen que el sujeto forma de ese objeto (campo de representación) y la reacción que le produce (actitud). En este caso la dimensión de información correspondía a indagar acerca del conocimiento construido del liderazgo directivo a partir de la experiencia y capacita- ción en la trayectoria profesional. En la dimensión de campo de representación se exploró la imagen formada acerca de la figura del directivo y en la actitud, la ruta de indagación fue acerca de la toma de postura frente al liderazgo de los direc- tores en las secundarias técnicas. La técnica seleccionada de recolección de datos fue la en- trevista. Precisamente, en el marco de los estudios sobre re- presentaciones sociales, Cuevas (2016) sugiere el uso de la en- trevista como instrumento, pues “permite acceder al universo de pensamiento del sujeto y al contenido de la representación social” (p. 118). Para Cuevas, la entrevista ofrece la oportunidad de acercarse al discurso que delimita y expone el contenido de las representaciones con una interpretación apropiada. Respecto de la técnica de selección de los sujetos de la investigación se consideró el muestreo teórico. Esta técnica plantea que el número de sujetos entrevistados será propor- cional a lo sustancial de la participación en cuanto al conte- nido informativo con el que contribuyen (Taylor y Bogdan, 1987). En dicho sentido, se ha seleccionado el muestreo teóri- co porque su análisis no requiere una gran cantidad de per- sonas, sino la seguridad de que la información suministrada

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