Liderazgo educativo y género. Miradas y realidades latinoamericanas

• 257 Carrasco Sáez, Olmo-Extremera, coords. sus experiencias en contextos laborales dominados por lógicas masculinas. Estudios como los de Meeussen et al. (2022) mues- tran que las barreras organizacionales, la ausencia de modelos a seguir y las expectativas de discriminación no solo limitan las aspiraciones de las mujeres, sino que las obligan a cues- tionar si los sacrificios personales y profesionales necesarios para avanzar valdrán la pena. Esta constante evaluación de costos y beneficios no afecta de igual manera a los hombres en posiciones de liderazgo, lo que evidencia cómo el entorno organizacional no solo es excluyente, sino también profunda- mente desmotivador para las mujeres. Además, la invisibiliza- ción de estas barreras refuerza la narrativa individualista de que el fracaso en alcanzar posiciones de liderazgo es una cues- tión personal, perpetuando la culpabilización de las mujeres y desactivando cualquier demanda de cambio estructural. En el ámbito educativo, es imprescindible desmontar es- tas narrativas y reconocer que el cambio no debe recaer en las mujeres como individuos, sino en la transformación estructu- ral de las organizaciones y en la redistribución de las respon- sabilidades de cuidado. Esto implica cuestionar las normas generizadas que definen el liderazgo en las instituciones edu - cativas, las cuales privilegian el ideal del trabajador abstracto. Para promover una equidad de género real, es necesario im- plementar políticas que reconozcan y redistribuyan el trabajo de cuidado, como horarios flexibles, acceso universal al cuida - do infantil y licencias parentales equitativas, al mismo tiem- po que se revalorizan cualidades tradicionalmente asociadas a lo femenino, como la cooperación y la empatía, integrándo- las en los modelos de liderazgo. Además, esta transformación debe incorporar una perspectiva interseccional que visibilice cómo género, clase y raza interactúan para configurar las tra - yectorias de liderazgo, especialmente en el caso de mujeres de sectores populares y racializadas, quienes enfrentan ba- rreras adicionales. Solo mediante la creación de estructuras organizacionales inclusivas, que rechacen la autoexplotación y el sacrificio personal como requisitos de éxito, será posible construir modelos de liderazgo que reflejen la diversidad y la

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