Liderazgo educativo y género. Miradas y realidades latinoamericanas

• 201 Carrasco Sáez, Olmo-Extremera, coords. se convirtió en un campo de estudio (Fuller, 2021) y, desde entonces, se pueden identificar seis etapas por las que pasado esta línea de investigación (Shakeshaft, 1987; más tarde Fuller, 2021, añadió una séptima). La primera etapa documentó la investigación sobre la ausencia de mujeres en puestos administrativos, mostrando la representación sobre “dónde están y dónde no están las mujeres en la jerarquía escolar” (Shakeshaft, 1987, p. 12). La segunda etapa se guio por preguntas sobre las características de las mujeres líderes escolares y su historia, descubriendo la investigación histórica sobre “mujeres notables”. En la tercera etapa, se investigó principalmente sobre el lugar de la mu- jer en la escuela, cuestionando la infrarrepresentación de las mujeres como líderes escolares. En la cuarta etapa se empie- za a indagar sobre los puntos de vista de mujeres líderes en entornos educativos. La quinta etapa invitó a cuestionar las teorías vigentes en el área del liderazgo en educación, resal- tando que las teorías existentes no podían aplicarse al estudio de las mujeres, por lo que, en la sexta etapa, Shakeshaft (1987) propone la “transformación de la teoría” (p. 13), comparando las experiencias tanto de las mujeres como de los hombres y planteando una mirada teórica inclusiva, reconociendo las ex- periencias humanas basadas en las diferencias y la diversidad. Esta evolución de la investigación implica el reconoci- miento por transformar y desafiar las visiones androcéntri - cas donde la idea en torno al desarrollo del conocimiento es “como la construcción de un mundo masculino” (Shakeshaft, 1987, p. 148) siendo claramente una comprensión estrecha y restringida del conocimiento. La séptima etapa, propuesta por Fuller (2022), se centra en los líderes, tanto mujeres como hombres, que se basan conscientemente en valores y aplican teorías feministas para promover su liderazgo hacia una práctica socialmente justa y transformadora. Esta etapa se denomina “praxis de liderazgo feminista”, en la que el liderazgo se ve y se entiende como una práctica emancipadora e inclusiva, llamando la atención sobre el “feminismo inclusivo e interseccional” (Fuller, 2022,

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