Las potencias vitales de las tierras fronterizas

84 la respuesta. Cada creador-jugador a la vez se veía enfrentado al pie forzado de utilizar, dentro de su secuencia, planos en común con otras respuestas formuladas por otros jugadores. Si bien las pis- tas tenían una respuesta verbal pensada por los diseñadores, para que el crucigrama tuviera una estructura que no fuera meramente espontánea sino que respondiera a una lógica guiada por una regla interna, las respuestas debían ser formula- das por medio de imágenes, lo que entregaba una cierta libertad de acción, dentro de un marco res- trictivo que por un lado proponía un tema abierto –por medio de la formulación de la pista–, y por otro lado, un número fjo de casillas –planos–, y la imposición de trabajar con los planos comunes, es decir, de utilizar planos de otros jugadores para generar los cruces (ver imágenes 1, 2 y 3). Imagen 1. Estructura del crucigrama con sus soluciones verbales.

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