Las potencias vitales de las tierras fronterizas
73 seres vivos, en buena medida es una pregunta sobre nuestras proyecciones ¿qué queremos decir y hacer cuando nos comunicamos mediante imágenes? Un aspecto cada vez más inevitable es la digitalización de la experiencia tal cual indica la investigadora argentina Flavia Costa (2021), y con ello, una serie de modos inéditos de transmitir y aceptar la realidad 2 . Por esta razón y atendiendo a que la pedagogía podría considerarse una espe- cie de historia de la realidad, pensar el lugar de las imágenes en el aprendizaje requiere situar a la cul- tura visual en el curriculum de una forma menos testimonial y más creativa, crítica y cognitiva. Una fotografía o la reproducciónde una pin- tura no cambian su forma, en cambio al verlas en un archivo en línea debemos realizar varias opera- ciones: acercar, recortar y descargar. Sin duda son acciones mecánicas propias de la tecnología aso- ciada, pero implican una manera de ver distinta donde los colores, texturas, escalas y proporciones, afectan tanto los aspectos estéticos como los socia- les pues las imágenes, señala Dona Haraway (1991), crean y manifestan relaciones de poder, es decir, producen visiones específcas de la diferencia so- cial. En síntesis, las imágenes realizan un trabajo representacional destinado a establecer, imponer o sugerir determinados rangos y signifcados espe- cífcos, y a la vez, un trabajo gestual basado en ge- nerar, producir y establecer diversas experiencias de afecto, reconocimiento y movimiento. En un apretado resumen, la variedad y con- troversia generada por los destinos y posibilidades de las imágenes da forma a una serie de estudios de diferente ángulo, y a pesar de ello, hay ciertas ten- dencias recurrentes útiles a la tarea socio-docente. La enumeración siguiente es solo propositiva: a. El giro cultural : analiza la historicidad, ideo- logía y estrategias contextuales de los discur- sos utilizados por grupos, medios, estados o comunidades –a la hora– de construir su identidad y referir la de otros/as según dife- rencias raciales, sexuales, religiosas o étnicas. Aquí podemos reconocer investigaciones que polemizan sobre los estereotipos, arquetipos y prototipos provenientes del cine clásico, la publicidad, los videos juegos, la información policial, el arte o la música. En palabras de Gordon Fyfe y John Law: Entender una visualización es pues indagar en su procedencia y en la función social que cumple. Es señalar sus principios de inclusión y exclusión, detectar los roles que hace acce- sibles, para entender el modo en el cual son distribuidos y decodificar las jerarquías y las diferencias que se naturalizan (1988. p. 1). Es importante destacar que la ‘imagen’ no es un artefacto puramente visual, puramente icónico, ni un fenómeno físico, sino que es la práctica social material que produce una cier- ta imagen y que la inscribe en un marco social particular. La pintura, el cine, la fotografía, la televisión siempre involucran a otros sen- tidos, pero sobre todo involucran a creadores y receptores, productores y consumidores, y ponen en juego una serie de saberes y dispo- siciones que exceden en mucho a la imagen en cuestión (2006, p. 280). b. Hermenéutica visual : las imágenes funcionan al ser interpretadas, por lo tanto, su impor- tancia, infuencia y poder dependen más de quienes las leen y les otorgan autoridad y re- levancia. Así, los públicos son determinantes pues defnen la visualidad en atención a inte- reses, niveles educativos, prejuicios, visiones de mundo que interactúan dinámicamente. Hay vinculaciones sustantivas con el giro cul- tural y entre ambas se posicionan temáticas valiosas para la educación. De acuerdo con Inés Dussel:
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