Las potencias vitales de las tierras fronterizas

31 historia sidaria, cada píldora recuerda que el virus es lo común de un relacionamiento colectivo me- diado por el deseo pulsante y expansivo. Preciado (2019) expresa que quien ingesta el químico “construye su subjetividad en una rela- ción temporal de futuridad: tanto su tiempo vital y la totalidad de su cuerpo como la representación de sí mismo y la percepción de las posibilidades de acción e interacción” (p. 156). Consumir la píldora es un gesto para otros tiempos, el cuerpo quími- co es una alquimia, entre viralidad y humanidad, entre invención y organismo, entre artifcio y po- tencia, entre… Imagen 7. Fotografía: Viviana Silva Flores

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