Las potencias vitales de las tierras fronterizas

27 Lo que manifesta Rivas es incuestionable, las triangulaciones económicas-clínicas-farma- céuticas, son ineludibles. La condición post-SIDA no propicia un avance crítico en torno a las sensi- bilidades, afectos y relaciones de los cuerpos que viven con VIH, sino que los sitúa como un enclave necesario para el desarrollo económico y político. Sin embargo, excavando en las complejidades sub- jetivas de la producción performativa, artística y activista seropositiva, el cuerpo químico desbor- da aquel sujeto de producción monetaria y desvía el foco hacia otras dimensiones experimentales y relacionales del virus y la medicación. En ese sen- tido, insto a preguntarnos, ¿cómo agitamos nues- tros cuerpos, sus deseos, potencias y despliegues, sin sucumbir ante el pacto del terror económico y neoliberal? Siguiendo las líneas del cuerpo viral, la potencialidad química radica en un procedi- miento sintético-sensible que se expande en tanto experimentación y creación artística-performa- tiva. De manera que aquella inestable condición post-SIDA faculta un movimiento e indefnición, provenientes del mismo cuerpo medicado. Imagen 4. Fotografía: Viviana Silva Flores. Ed: Kevin Magne

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