Las potencias vitales de las tierras fronterizas

246 que nuestra capacidad humana de procesarla. No pretendo caer en escenarios distópicos de supremacía de las máquinas por sobre la huma- nidad, simplemente porque lo que está sucedien- do apunta a otro lado. Es una transformación en donde lo post-humano deja de ser un concepto de especulación académica y se convierte en, quizás, el gran cambio que este siglo nos brindará. No se trata de las máquinas dominando lo humano o vi- ceversa, sino una inevitable amalgamación. Aquí retomamos la idea de lo cyborg mencionada al principio, pues desde una óptica posthumana las personas perfectamente nos podemos pensar a nosotras mismas como computadoras orgánicas. Ya vivimos y nos desenvolvemos, querámoslo o no, un ethos post humano. Bien, volviendo a la EP y específcamente al desarrollo del laboratorio efectuado en LPVTF, procedo ahora a describir el trabajo efectuado. El laboratorio se desarrolló durante cinco horas y consistió en seis actividades. De estas seis actividades, cuatro están basadas en textos de Pauline Oliveros. Estas fueron: 1. Concierto introductorio/sesión de escucha: Invité a los participantes a sentarse en sillas ordenadas en semicírculo para escuchar una improvisación de alrededor de 20 min. de naturaleza inmersiva en donde el material sonoro eran grabaciones de campo, de mar, playa y sonidos de olas, el cual a través de distintos procesos de síntesis se iba transfor- mando en una gran muralla de ruido blanco (más específcamente ruido marrón y rosa), alcanzar un peak de volumen y luego descen- der a lo inaudible y terminar. Imagen 1. Participantes del laboratorio. CAI-UCH, 2022.

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