Las potencias vitales de las tierras fronterizas

245 la IA es inteligencia (percepción, síntesis e in- ferencia de información) demostrada por má- quinas, a diferencia de la inteligencia mostrada por animales no humanos y humanos. Las ta- reas de ejemplo en las que se hace esto incluye el reconocimiento de voz, la visión por compu- tadora, la traducción entre idiomas (naturales), así como otros mapeos de entradas (inputs). La EP involucra lo espiritual, entendido como esa zona de los procesos mentales en donde sentimos conexión con un algo que va más allá de la mera razón lógico matemática. Un "algo" que para la virtud de este texto no osaremos profundizar, sino que bastará enun- ciarlo. Como una posibilidad de ser parte de lo que percibimos cuando ponemos atención al aquí y al ahora. Por aquí y ahora entendemos exacta- mente eso. Que para el caso del lector será el mo- mento en que lea esto. ¿Qué estás escuchando mientras lees esto? La EP como actividad, preferiblemente se efectúa a través de dinámicas grupales. Por ende, tiene una cualidad terapéutica per se. Ya que al compartir verbalmente las experiencias vividas hay un benefcio hacia la salud mental de aquellos que participan de los ejercicios. La Escucha Profunda o Escucha Activa es la conciencia desde lo aural. Hasta aquí dejaremos las defniciones de EP, por supuesto que hay más. Ahora bien, salud mental será entendido según la defnición de la Organización Mundial de la Salud (2022) (2) como «un estado de bien- estar en el cual cada individuo desarrolla su po- tencial, puede afrontar las tensiones de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y puede aportar algo a su comunidad». Es importante recordar que la salud men- tal, su puesta en discusión pública, y más aún, su aceptación como tema valioso y de interés, dejan- do así de lado la existencia como tema tabú del que nadie quería hacerse cargo, le debe mucho a la pandemia del Covid19. Hoy, hay una mejor disposición a hablar el tema entre el público general y se reconoce la importancia de cuidar la salud mental. También hay que sumar a esta refexión el hecho de que la defnición de la OMS, que apela a estados ideales de sociedades empáticas y cohesionadas, se aleja de nuestras sociedades actuales, y específcamen- te de nuestra realidad de país en vías de desarro- llo, como parte del llamado sur global, con un alto grado de desigualdad económica y un gran descontento social. Entonces podemos recapitu- lar diciendo que, si bien hoy el tema de la salud mental es más posible de abordar y trabajar en general, también constatamos que la realidad de nuestra sociedad es la de una salud mental con muchas falencias, precariedades y situaciones crónicas que no están siendo atendidas de ma- nera efectiva por ninguna política pública a gran escala. Por lo menos no en Chile. Para terminar este primer segmento de de- fniciones abordaremos la Inteligencia Artifcial (IA). Según Wikipedia (2024) (3) en su versión inglesa . Podemos agregar que si bien la IA existe como tal desde 1956 –cuando fue acuñada por primera vez como concepto para nombrar un taller de investigación dictado por el Dartmouth College– estamos recién al inicio del desarrollo de esta tecnología. Las posibilidades que ofre- ce cada nueva iteración, cada nueva aplicación, abarca diversos ámbitos del quehacer humano y el incremento es exponencial. Estamos frente al fenómeno de la vida algoritmizada y aquello tiene implicancias que apenas alcanzamos a vislum- brar, mientras la tecnología avanza más rápido

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=