Las potencias vitales de las tierras fronterizas

161 intensificación o debilitamiento en las fuer- zas vitales específicas que nos componen. El efecto de esta presencia viva en nosotros no tiene lenguaje que lo exprese; tenemos que crearlo en un proceso cuyo resultado es su performatización en una obra de arte, en un modo de existir, sentir o pensar, en una forma de sociabilidad, de sexualidad etc (p. 28). 7 De acuerdo a esto, me arriesgo a decir que, la apertura del acceso a la presencia viva del otre en nosotres, con sus efectos incontrolables y su temporalidad propia, es la base para habitar la tierra fronteriza antropofagia-apropiación. Esta tierra fronteriza nos solicita una actitud menos propositiva de hacer las cosas, nos pide ser tierra 8 fértil para semillas desconocidas que participan de un bosque/red de afectos. Entender la investiga- ción como proceso antropofágico signifca asumir nuestro total compromiso e implicación con ella a la vez que nuestra falta de control sobre su devenir. En una primera instancia, las prácticas realizadas con Preludio a partir de registros de las obras de Sala nos condujeron a trabajar en torno a los aspectos más formales y conocidos de ellas. Sin embargo, con el tiempo, al insistir en habitar- las, y dejar que nos/se transformen, comenzaron a conducirnos hacia lugares imprevistos y menos controlables. No obstante, lo que posibilitó com- prender y visibilizó el proceso antropofágico en la investigación doctoral fue la emergencia de as- pectos estructurantes del trabajo de Sala, como la continuidad-discontinua y el espiralar , en el modo de desarrollo de la misma. No se trata aquí de la aplicación propositiva de estas nociones, sino de su aparición como principios coreográfcos 9 en/de la tesis. Es decir, como elementos que conforman la base fundamental que moviliza, organiza rela- ciones y participa en los procesos de subjetivación en ella. ~ 7. Traducción propia del original en portugués "A per- cepção do outro nos traz sua existência formal: um modo de expressão sobre o qual projetamos um sentido, a partir de sua associação com representações, sejam elas palavras, imagens, etc., que compõem a cartografa sociocultural que compartilhamos com este outro. Já o afeto traz para a nossa subjetividade-corpo a presença viva do outro. É por este afeto de vitalidade que avaliamos se o outro em questão produz um efeito de intensifcação ou de enfraquecimento das forças vitais específcas que nos compõem. O efeito desta presença viva em nós não tem linguagem que o expresse; temos que criá-la em um processo cujo resultado é sua performatização numa obra de arte, num modo de existir, sentir ou pensar, numa forma de sociabilidade, de sexualidade, etc". (p. 28) 8. Pensando a la Tierra como elemento vivo y como agente en este proceso. 9. La noción de coreografía se ha expandido en las últimas décadas para pensar las prácticas sociales, la arquitectu- ra, el urbanismo, las políticas públicas etc, haciendo de lo coreográfco un campo interseccional. Como plantea la ar- tista-investigadora Juliana Moraes (2019, p, 374): "(...) danza y coreografía dejan de existir como sinónimos y coreografía pasa a ser vista como una función estructurante, un agencia- dor sistémico de elementos que se interconectan y se afectan recíprocamente". De esta forma, el concepto de coreografía como tierra fronteriza permite que pensemos la investiga- ción desde una perspectiva coreográfca.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=