Las potencias vitales de las tierras fronterizas
151 hombres, mientras la emoción en cuanto proceso <vincular> queda relegada a la mujer. Esta razón ilustrada privilegia aún la mente y las ideas frente al cuerpo y las materialidades. Hélène Cixous (1995), plantea cómo los deseos en las relaciones se construyen bajo la ley de apropiación y producción falocéntrica, que va- loriza lo propio en detrimento de lo no propio y “organiza la oposición identidad/diferencia”: Retomo rápidamente estas pensadoras para enmarcar aquí algunos aspectos esenciales a los desplazamientos que nos convoca la concep- táfora dis.autonomía. Hablar en el desplazamien- to de esta concepción hegemónica de autonomía, consistiría así en asumir nuestra vulnerabilidad y opacidad en la co-formación con el otre, nuestra inclinación y relacionalidad (relegada a la mujer como algo negativo a lo largo de siglos), desplazán- dose de lo propio como atributo de propiedad para dejar(se) desorganizar las lógicas individualistas, patriarcales y capitalistas en nuestras relaciones. En el ámbito académico de la investigación en artes, no deja de operar esta lógica vertical-pa- triarcal de la autonomía, aunque en las últimas décadas (de)venimos resistiendo y repensando las formas en que el conocimiento y el saber en las artes son generados y valorados (o no) en la aca- demia. La construcción de esta concepción de la autonomía ha establecido parámetros rígidos, ver- Todos los grandes teóricos del destino de la historia humana han reproducido la lógica del deseo, la más común, la que frena el movi- miento hacia el otro en una representación patriarcal, bajo la ley del Hombre. (...) Y nos damos cuenta de que el Imperio de lo Propio se erige a partir de un miedo que es típica- mente masculino: miedo de la expropiación, de la separación, de la pérdida del atributo. (Cixous, 1995, pp. 36-37) ticales y patriarcales en la educación universitaria, de tal modo a separar el hacer del pensar, las ideas de la materialidad, el sujeto del objeto, así como a valorar ciertos saberes por sobre otros y reforzar el suceso de uno en cuanto propietario de una ver- dad-saber que le sea propia. Es claro que es posible reconocer los avan- ces en algunos campos. El precepto de universali- dad e incondicionalidad de la autonomía kantiana ha formado también los parámetros científco-pa- triarcales, siendo cuestionado ahora desde lo con- textual y situado, gracias a los aportes especial- mente decoloniales y feministas. En este sentido, dis-plazarnos de la “autonomía” en el campo de la práctica artística como investigación (y viceversa), pasa también por buscar las líneas de fuga de estos parámetros universalizantes-colonizadores, para hablar de forma situada desde nuestros cuerpos y contextos . Así mismo, en una perspectiva dis.autóno- ma , podemos pensar la investigación en/con las artes como un dis-plazarse de las racionalidades —rectas, morales y patriarcales— para asumir los deseos, pasiones, la carne, los cuerpos, el sudor, el fracaso, en fn, en asumir una postura inclinada y oblicua, aquella que fue alojada a la mujer como signo de faqueza y debilidad. Si asumimos ade- más nuestra co-formación con el otre/mundo que nos atraviesa —saliendo de nuestras rectitudes autónomas e independientes del otre— nuestras prácticas e investigaciones asumirán el carácter RUTA: Podemos recordar aquí algunas de estas grande contribucio- nes, feministas y decoloniales, en esta perspectiva situada, como Haraway (1995), Dié- guez (2019), Piazzolo (2014), Mignolo (2003), solo para ci- tar algunas.
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