Las potencias vitales de las tierras fronterizas

128 Ser gorda es algo evidente. No puede ser más obvio. Un cuerpo gordo no logra esconderse, aunque se cubra con muchas capas. De todas ellas, la más sutil, pero también la más dolorosa es la negación. El desborde asoma, afora, aparece. No tiene vergüenza, se muestra. Rebasa las tallas, ex- cede las medidas, ocupa los espacios, se come todo lo que encuentra, invade los emplazamientos. Es exponencial, vertiginoso y violento. Se impone. Se presenta. Algo me dice que estoy “desbordando”. Hace años que salí de la norma. Rebalsé los bordes que atañen a mi estatura. Me contengo, me repri- mo, me aguanto para no sentir, para no conectar- me con lo que me emociona. Me anestesio. Cada mañana me visto, activando la estrategia de cómo desaparecer lo más posible a partir de esa opera- ción y salgo de mi casa. Enfrento el día. ¿Y qué siento? V E R G Ü E N Z A Es incongruente. Hace 10 años que naciómi hija Anaïs con “un cromosoma demás” en el par 21, y junto con abrazarla, abracé toda y cada una de las causas desde y para las diversidades corporales. Fue así nomás: inmediato, espontáneo, necesario y reivindicador. Sin anticiparlo fue a su vez sanador, repa- rador y tan orgánico que no me di cuenta; hasta que en una de esas tantas invitaciones en las que fui convocada a hablar de diversidad funcional e inclusión me presentaron como artista, creadora, académica, pero, además, activista. ¿Activista? Yo: ¿Activista por la valoración de la diversi- dad y los derechos de las minorías? Es por ello que la vergüenza que experi- mento por habitar un cuerpo diverso, por haber devenido uno de esos cuerpos que intento reivin- dicar constituye una paradoja. Sin proponérmelo, desde la danza, mi lugar de enunciación devine una artivista. Es curioso: una arti-vista que no quiere ser vista. Una arti-vis- ta muy vista: archi-vista que se esconde, bajo las muchas capas de ropa. Ropa que no es siempre la que elijo, sino la que mejor me queda, ergo: la que más oculta mi desborde. Desbordar signifca “rebasar el límite de lo fjado o previsto ”. (RAE, 2023) Pero: ¿Qué es lo fjado? ¿Qué es lo previsto? ARTISTA ACTIVISTA ARTI – VISTA que rebasa los límites de lo PRE – VISTO Soy bailarina. Soy coreógrafa. La certeza de optar por la danza como camino provino de ima- ginar nuevos mundos en un formato escénico, de tentar la invención de imágenes que no había VIS- TO antes y resignifcarlas a partir de estrategias de composición coreográfca. Disponerlas para ser exhibidas en un for- mato teatral: exceder lo anteriormente visto. Reba- sar lo PRE – VISTO . Sorprenderme a mí misma. Ese sigue sien- do el termómetro de un hallazgo que merece la pena editar y escenifcar. Una premisa fundamental en la creación es hacer un esfuerzo deliberado y riguroso por no co- piar, no imitar, intencionar la búsqueda de nuevos lenguajes a partir de la propiocepción. Si bien pue- de ser una utopía, esa ha sido siempre mi brújula. Intentar no repetir, no repetirme, esquivar las nor-

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