Las potencias vitales de las tierras fronterizas

10 Las partes las podemos entender como prácticas, como territorios, como seres vivos y no vivos, como disciplinas, como saberes, y sus infinitas posibilidades de establecer un víncu- lo. Este entre , no resuelto, sino en encuentro al tiempo que en resistencia y roce (des-encuentro), no está estable y desborda la gran mayoría de las categorías que nos son útiles para el estableci- miento de un discurso. Este desborde incomoda nuestra humana necesidad de apaciguar las neu- rosis producidas por el orden del deber ser del arte, de la academia, de la educación en artes, de las culturas. Además, tenemos la posibilidad de pensar que este entre relacional está compuesto por una multiplicidad de partes que le crean, no está resuelto, está en movimiento y en disputa y muestra sus particularidades en mayor o menor medida, según el momento y el contexto. Puede dejar aparecer sin excesiva crisis de angustia lo monstruoso . O la emergencia de un bosque y no de una plantación de monocultivo. Este marco de enunciación quiere invi- tar a pensar colectivamente a través de diversas formas de materialización del pensamiento, las relaciones entre disciplinas - también reconocidas como trabajo, multi, inter o transdisciplinar -, con énfasis específico en la observación de potencias que emergen a partir de acontecimientos que, al manifestarse, al existir, evidencian el desborde disciplinar, la contaminación de las prácticas, el surgimiento de la frontera como un lugar de dis- locación en fricción, donde no termina la discu- sión, o el acuerdo, sino puede reconocerse como el lugar desde donde se inicia un encuentro sin- gular y situado de creación e investigación. PEDAGOGÍAS FRONTERIZAS, VITALIDAD DEL ACONTECIMIENTO Y EL DESBORDE DE LA DOMESTICIDAD: HALLAR MATERIALIDADES Estamos cohabitando en un ambiente don- de se percibe una estimulación por el cambio, por la innovación , por desmarcarse de los modos con- vencionales de hacer las cosas, también por ser creativos . Este telón de fondo, en teoría, nos incita a modificar nuestras prácticas y a movilizarnos hacia un espacio dúctil, amplio y también diver- so. Luego, más allá del discurso, y las tecnologías políticas contenidas en su conceptualidad, sería importante pensar en cuáles son las razones que motivan este acelerado proceso de renovación, y plantear cómo desde el arte y sus prácticas, nos acercamos a reflexionar sobre nuestras condi- ciones de configuración sociocultural, pues evi- dentemente, la cuestión de la educación artística también se ve afectada por este movimiento. En relación a lo señalado, proponemos reflexionar colectivamente respecto de si las prácticas artís- ticas podrían desplegarse como una comunidad diversa y multiespecie. ca entre fronteras, donde se alberga una mixtura de posibilidades esperando ser halladas y deseos de relación, de investigación y creación, que des- bordan los marcos y categorías ya determinados para la acción. CRISIS, FRONTERAS Y POTENCIA VITAL DEL DESORDEN: HALLAR COMPLEJIDADES La multisistémica crisis actual: ecológica, territorial, de sistemas de saberes, identitaria, representacional, económica, nos sitúa en un marco de acción en donde, como mínimo, tene- mos la responsabilidad del reconocimiento de que los modos de creación e investigación no son como antes. Esta crisis de la cual participamos, nos sitúa en un contexto en donde la evidencia de su gravedad y la urgencia de proponer modos de hacer y modos de producción que dialoguen con este contexto de fronteras en crisis, eviden- cia que el devenir de las prácticas no acontecerá de un modo unilateral, sino, más probablemente, acontecerá en ese lugar situado-entre-partes que interactúan en una relación.

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