Catografía lingüistica. Un abordaje desde y hacia la interdisciplinadieradad

C I E N C I A S S O C I A L E S Y L E N G U A J E 87 multidisciplinar con respecto al tema, ya que no es algo que solo le concierne a la sociolingüística o la pragmática, sino también a la lingüística aplicada, la lingüística computacional, la psicolingüística, entre otras. Creemos que los efectos descritos en la Teoría del Valle Inquietante presentan un impedimento en la comunicación ya que influye en la percepción del usuario y, al influir en su percepción, influye en su modo de interactuar. Consideramos que, mientras la máquina cumpla con lo solicitado, es posible que mitigue a nivel lingüístico y haga cambiar la actitud del hablante de una recelosa a una más receptiva. Esto es algo en lo que se debe profundizar más para incluir a los asistentes por voz dentro de esta teoría que, hasta el momento, solo considera androides antropomorfos, para así tener una visión más completa del panorama actual y poder tener una postura objetiva sobre el tema. Dependiendo de las expectativas sobre lo efectivo que sea la máquina, el usuario estará más o menos temeroso al momento de interactuar —a menor expectativa, más temeroso lo deja el encuentro y viceversa—, igualmente si ha tenido una experiencia previa o conocimiento de este tipo de encuentros. Por ejemplo, en la investigación de Valenzuela Cáceres y Patiño Marín (2024) fue un requisito el haber interactuado con los asistentes una cierta cantidad de tiempo antes para poder ser partícipes del estudio, y este refleja niveles altos de aceptación y comodidad con los asistentes. Por el contrario, en la investigación de Araya (2023) no se establece como requisito el haber interactuado con el asistente antes, por lo cual se puede asumir que había personas que poco habían interactuado con la máquina o nunca, lo que podría explicar la inclinación a una actitud lingüística negativa. Se podría interpretar que mientras más se acerque al estereotipo que se tiene de las máquinas, más tranquilizante o satisfactorio será para el humano la interacción. Aunque no podemos evitar preguntarnos ¿qué tanto es suficiente para demostrar que una máquina es una máquina? ¿qué tanto factor humano debe haber en la interacción sin que llegue a caer en el valle inquietante? Basándonos en lo planteado en los estudios mencionados es posible afirmar que en la comunicación humano-máquina se cumplen todas las características

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