Catografía lingüistica. Un abordaje desde y hacia la interdisciplinadieradad

142 C A R T O G R Á F I A S L I N G Ü I S T I C A S Narrativa y auto-entendimiento desde el enactivismo Las prácticas narrativas tienen el potencial de jugar un rol fundamental en el bienestar psicológico de las personas, pues influyen en la autopercepción de estas y cómo también comprenden su relación con los otros, el cómo sienten que son percibidas por estos. Por este motivo muchas psicoterapias se centran en las narrativas que tienen las personas sobre sí mismas, el supuesto que fundamenta esto es que, si se logra cambiar esta representación narrativa, entonces se puede abrir un abanico de oportunidades para involucrarse en comportamientos que ayuden a la persona a lidiar o inclusive superar su trastorno. Hutto y Gallagher (2017) desarrollan un paralelo entre la propuesta enactiva sobre la cognición y la narrativa. Dado que, de acuerdo con el enactivismo, la cognición se encuentra arraigada en el cuerpo y en la interacción con el mundo, esto implica que la corporalidad humana y la intersubjetividad que la atraviesa imponen límites reales o materiales al tipo de identidades que podemos asumir. Sin embargo, al mismo tiempo, estos factores son condiciones propicias que facultan participar en esfuerzos conjuntos que permiten la generación y reconstrucción de significado más allá de las limitaciones individuales, tal como vimos en la actuación. En semejanza, la narrativa posee estas mismas características. Así como el lenguaje limita nuestra capacidad de hacernos entender, al mismo tiempo permite infinitas maneras de expresarnos. Las prácticas narrativas pueden ser conservadoras y replicantes, y aún así ofrecer recursos para la crítica y la transformación. Para entender cómo es esto posible hay que tener en cuenta dos elementos: Primero, la naturaleza de la práctica narrativa y, segundo, el hecho de que somos más que un ‘yo narrativo’. En primer lugar, la narrativa tiene una estructura interna que puede describirse a través del concepto de ‘distancia narrativa’. Este término indica qué tan lejos está el narrador respecto a los eventos narrados. Por ejemplo, la distancia entre el narrador y lo narrado es menor si es una narrativa en primera persona en comparación a una de tercera persona, distancia de perspectiva; la

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=