Arte público, propuestas especificas
tendenciosos mensajes no sean objeto de protesta más que ruando algUn mlnUsculo grupo social interl)feta Que el contenido temático de los mensajes o de las Imágenes de alguno de ellos atenta contra determinado principio puritano que ese grupo deliende celosamente. Sólo muy timidamente se ha llegado a cuestionar la Invasión monumental que la publicidad hace de los espacies pUbllcos, ¡>ero, por ejemplo, nunca se ha protestado porque un voluminoso edilicio de más de veinte plantas sea forrado, desde la rublerta al suelo, privándonos así de la lmagen arquitectónlcadeledlliclo. Si le resulta dificil al edil o al artista encontrar ruares son ahora los símbolos, imágenes y emblemas que se pueden exhibir en la calle no le es problemático al publicista que con un simple telón que rubre un edilicio real!za un monumento al valor del dinero, auténtico motor ideológico de nuestra sociedad. Pero, la publicidad no sólo está retomando la antigua función conmemorativa del monumento con su pretensión de renejar al ciudadano los valores dominantes, sino que, a través de sus mensajes, genera una cierta función anti-educadora, así, por medio de imágenes atractivas y seductoras, condiciona el gusto y el comportamiento de los Incautos consumidores. Frente a la fuerza monumental de la publicidad muchos de los grupos escultóricos, de las fuentesy de lasplazas que se diseñanyconstruyenenlaactua!ldadresu!tantorpes,raquíticos y carentes de significados, por eso estos esfuerzos hueros son pagados con la Indiferencia, cuandonoconelrepudio,delosdudadanos. se está realizando ahora la tarea de volver a dar significado al lugar; de recuperar el espacio urbanoysusemblemas,perohemosdeserconscientesdequenosfaltalaex¡>erienda. EI tlempo transcurrido desde el rechazo del monumento a Balzac no ha pasado en balde y los antiguos modelos no pueden ser trasplantados en estos momentos a unas ciudades que aun teniendo los mismos nombres no son las mismas de antaño. Tampoco lo son sus habitantes nl loshábitosurbanos deéstos. El problema que se nos plantea ahora es: cómo recuperar el concepto de monumento. Ante la lamentable pérdida de la razón de ser en la que se encontraban los monumentos a finales de los años sesent;i podemos diferenciar varias estrategias o modelos que algunos artistas han tomado para conseguir reconducir el concepto de monumento y ofrecer una solución a la demanda de un arte que debe ocupar con propiedad el espado pUblico. Estos modelos o estrategias son: l. Crear obras de tamaño urbano y esca!a monumental que ocupen plenamente el espado. Los artistas que podríamos enruadrar dentro de este grupo pretenden una recuperación del ~olido monumental" reanzando obras c.apaces de procuran una escala adecuada al espado pUblicoyunapresendafislcaqueselmpongaalespectador. Los antecedentes de estas obras abstractas podrian rastrearse en los antiguos menhires neolítlc:os o en los más modernos túmulos funerarios que sin ftguras alegórlcas se Imponen por su impresionante presencia física. El poder de este tipo de obra de arte se basa en la 17
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