Arte público, propuestas especificas

El monumento público es uno de los signos JOOOlóglcamente más alabado en la semiótica de Ja ciudad. Los monumentos erigidos a lideres políticos y militares en las plazas de las ciudades sonsigriosdeordenpatrian;alysimbolosdeautoridad.Sinembargo,seríalmpensableahora eflgir un nuevo monumento con referencias patriarcales o autori tarias, el Simple intento sería objeto de los comentarios más jocosos. Por eso, el crítico americaoo Hal Foster señala: "Hoy día la idea da significado público es problem<ltica, la posibilidad da una imagen colectiva, insegura. Esta cn·sis del dominio público se refleja en /odas panes, la escultura pública no es más que un ejemplo, en donde /as opciones parecen desde luego muy lamentables•. Los nuevos Intentos de generar monumentos se emparejan en el llecho de ser Jgualmeflte lamentables,ennosercapacesdeconsegulrnlngunavenerabil!dad, ni credibilidad. En las obras estilísticamente modernas esto se debe fundamentalmente a que se han perdido a1guflilS de las cualidades que definían y caracterizaban los monumentos del das!dsmo, como la capacidad de significar. al crearse hoy esculturas sin tema, constituidas por simples combinaciones de figuras geométricas o que recrean algunas particularidades anecdóticas de Jos mateflales. se trata de obras que, por lo general, carecen de la capacidad de conmover alespectadorquctermlnaslendolndiferenteanteellas. Enmuthoscasossehanperdido las cualidades físieas de la obra, como la escala, una formalizaci6n conveniente o una presencia fislcaadecuada. Es frecuente contemplar cómo piezas demasfado pequeiias, al no dominar el espado, quedan engullldasporél;cómolosmateriales,lasformasosudisposiciónresultanserlnadecuados, llegando a mermar la l)fesencia físrca de la obra hasta el extremo de hacernos dudar si nos encontramosanteun.aobradearteoanteunobjetolncontrolado. Y, porúltimo,sehaperdldo1a cualidad de la ubicación, esdedr,aquellaoportimldadque tiene el monumento de convertir un sitio en lugar sólo con su presencia, a! dignificar el sitio y dotarle de significados. En pocas palabras, durante el siglo XX se ha perdido la lógica y la coherencia del monumento. Sin emhaf90, desde mediados de los años sesenta se detecta en todo el mundo un inusttado JnterésPorlacreaclóndenuevosmonumentos. L.asgrandesciudadesdeEuropayEstados Unidos comenzaron entonces a ruklar su imagen cultural y a prestar atención al espacio públtco remodelando plazas y encargando fuentes y esculturas a artistas contempotáneos. ConesosactospretendíandignlficarclertosespaciospLtblicOSquegozabandealgLtnc.arácter emblemático, pero también, Intentaban dotar de un.a Imagen limpia y moderna a conjuntos urhanosquesehabianldodegradandouofrecíanunaimagenantlcuada. EsteJoterésdelosediles,consuslnevitablesconnotaclonesdepropagandapolítica electoralista,nohasidoslemprebienrecibldoporlosciudadanosyhasurgido,enmuchos casos,unaencendldapo!émlcaquehasuperadoelc.aráctermeramentelocalparatrascender a la prensa en proloogadas diSputas. Algunos de estos fenómenos los estamos viviendo en las ciudades españolas. Barcelona fue la pionera con su politica de remodelación de plazas en un estilo decididamente "moderno". Plazas, como Ja de los Paisos Qltalans o la

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=