Imperios liberales: Estados Unidos y Francia
67 Imperios Liberales. Estados Unidos y Francia ONU, declaró en una comisión del Senado que Israel tiene «derecho bíblico» a ocupar Cisjordania 16 . Al recorrer la historia de Estados Unidos se evidencia que la doctrina y la ética puritana arraigaron profunda, sólida y transversalmente en el país. Aquellas han servido desde el origen de la república a la fecha, para unirlo en un sentimiento común y ante proyectos identificados como patrióticos y religiosos (o viceversa). En tales casos, no existen mayores diferencias entre las posturas y el discurso de los partidos Republicano y Demócrata. La política nacional ha estado inextricablemente fundida a través del tiempo al cristianismo y, en específico, a su versión puritana. Todavía en pleno siglo XXI, como deja ver Conrad Kottak, antropólogo estadounidense, la religión empapa a la mayoría sino a todos los sectores políticos. Es un requisito indispensable reconocerse creyente si se quiere tener una carrera política viable, dada la alta valoración entre la ciudadanía (incluso entre quienes no votan) de la religiosidad de sus líderes y representantes: Los candidatos que se proclaman ateos son tan raros como quienes declaran ser brujos. Casi todos los candidatos políticos afirman pertenecer a una de las religiones principales. Algunos, incluso, presentan su candidatura como si tuvieran una misión divina encomendada 17 . La tradicional religiosidad estadounidense se puede encontrar, hasta o con mayor razón, en las ocasiones más solemnes de su política nacional. Es el caso de los discursos presidenciales en el acto de toma de posesión. Considérense dos ejemplos del presente siglo y de personajes que se ubican en veredas políticas antagónicas: el demócrata Barack Obama y el republicano Donald Trump. 16 Ya en 1840 se puede encontrar en el periódico The Western Messenger un artículo titulado «Restauración de los judíos en Palestina», en el que se declaraba que era el momento de «dar a los judíos la posesión de Palestina». 17 Acerca de la piedad en ambos partidos hegemónicos, recuérdese que los expresidentes Jimmy Carter y George W. Bush se declararon públicamente «renacidos»: personas que al ser iluminadas por Dios dejaron atrás su antigua vida pecaminosa para volver a empezar una nueva existencia devota. Uno era demócrata y pacifista, el otro es republicano y militarista.
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