Imperios liberales. Estados Unidos y Francia
64 Estados Unidos de América públicas (caso Engel contra Vitale), la influencia puritana en el país ha sido omnipresente y decisiva a través de su historia. La institu- cionalidad de los diferentes Estados y del propio Estado federal, se ha visto cruzada por esa matriz puritana común. El solo hecho de nacer y crecer en la Unión implica estar influido de alguna manera por un contexto puritano. La síntesis de nacionalismo y religión se ha encarnado, a través del tiempo, en lo que podría denominarse una ideología estadounidense y en la cotidianidad de su pueblo. Se ha conformado una singular cultura nacional marcada por un profundo sentimiento religioso. El American Way of Life (estilo de vida estadounidense) es mucho más que amor al dinero, el capitalismo de mercado, un alto nivel de consumo o un régimen político democrático que resguarda las libertades individuales. Estas cuestiones de índole material e institucional son meras expresiones o consecuencias de un fundamento ideológico de carácter puritano. Dicho cimiento se ha sintetizado con las doctrinas puntuales de las diversas iglesias expresándose en un poderoso sentimiento compartido de patriotismo . Amor a la nación y a sus símbolos que se origina en lo religioso y lo reproduce. Lo que también ha ocurrido en el caso de las confesiones no reformadas y hasta en algunas no cristianas. Empero, se insiste, ese patriotismonohahechodesaparecer o reemplazado a la piedad; sería un error considerarlo parte o efecto de un proceso de secularización. Tal vez las expresiones más conocidas de tal síntesis religioso-patriótica o patriótico-religiosa es la frase God Bless America (Dios bendiga a Estados Unidos), infaltable en cualquier discurso político y en las celebraciones de la independencia cada 4 de julio; y el Pledge of Allegiance (juramento de lealtad) a la bandera realizado especialmente en las escuelas que señala a Estados Unidos como una nación dirigida por Dios ( a nation under God ) 13 . Del mismo modo, las diversas confesiones cristianas –incluyendo el catolicismo y hasta el judaísmo, a pesar de que ambos 13 Frente al explícito carácter cristiano del juramento y su reconocimiento de que el país es gober- nado por Dios, no pasa de ser una anecdótica cuestión de segundo orden que, en 1962, la Corte Suprema haya declarado inconstitucional las oraciones en las escuelas públicas.
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