Imperios liberales. Estados Unidos y Francia

248 Libertad-Igualdad-Fraternidad Pero es indudable que, a diferencia de la fraternidad moderna –en que teoría y práctica han seguido caminos paralelos–, los pueblos andinos sí han logrado materializar por miles de años sus ideas y estructura moral en prácticas cotidianas de buen vivir, y en instituciones sociales, ambientales, políticas y económicas. No se ha tratado solo de una sublimación de un deber ser o de una propuesta teórica de carácter utópico. Se reitera: lo han vivido por miles de años. Como se indicó al principio de este capítulo, irónicamente, muchos mestizos –y hasta indígenas– de América Latina no pocas veces dejan de mirar a su alrededor. No siendo la primera vez que, en esta parte del continente, por así decirlo, se muera de sed al lado del río. No es novedad que el rechazo a las culturas de los pueblos indígenas se ha apoyado en el travestismo o blanqueamiento de cier- ta intelectualidad latinoamericana que, con un claro componente racista/clasista, asume lo occidental moderno como propio y cual indiscutible criterio de lo superior, correcto y deseable. Terminando por repudiar lo indígena y, en tanto mestizos, de cierto modo, tam- bién a sí mismos. Tal vez sea conveniente aventurarse en un espacio sociopo- lítico que, en general, la academia moderna y modernizada por mu- cho tiempo casi no tomó en cuenta en tanto fenómeno sociopolítico. Se afirma aquí que ya es suficiente de despreciar los sistemas de pensamiento no occidentales, rebajándolos a ideas extravagantes o folclóricas. Con mayor razón cuando el criterio para que la academia blanqueada y euronorteamericana reconozca una «auténtica filoso- fía no-occidental», sea su similitud con la filosofía occidental o la repetición de esta. Y se sabe que el caso filosófico puede llevarse a cualquier otra disciplina. Ya no es momento de que lo «otro» –¡que en este caso es parte de lo nuestro !– se vea enfrentado al dilema de la «absorción total» por lo occidental moderno, o la «exclusión total» de lo occidental moderno (Estermann, 2006). Esa actitud, consciente o inconsciente, da lugar a dos paradojas. Primero, no deja de ser curioso que parte de la academia mestiza deseche las formas culturales de los pueblos indígenas de América, por ver en ellas el sesgo de una espiritualidad y algo ajeno:

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