Imperios liberales. Estados Unidos y Francia
208 Libertad-Igualdad-Fraternidad todas las razas oscuras e inferiores ⎯ en un mismo plano respecto a los superiores y civilizados blancos 51 . El caso de la independencia de Haití (ex Saint Domingue) y la beligerante actitud de Napoleón hacia dicha nación sintetiza los intereses lucrativos que rondaban a la rica excolonia con una racista cruzada civilizatoria . Asimismo, como señala el historiador haitiano Patrick Bellegarde-Smith, es una clara muestra del temor y rechazo que despertó en la metrópoli «la primera nación del mundo que dis- cutía el tema de libertad universal para toda la humanidad, revelando así las limitadas definiciones de libertad adoptadas por las revolu- ciones francesa y norteamericana» (Chomsky, 2010. Texto en línea. Cursivas nuestras) 52 . Se entiende entonces que, al tenor de lo expuesto, los casos de no discriminación racial serían la excepción que confirmaría la regla excluyente en Francia y en toda Europa Occidental, visión extendida y compartida tanto en el ambiente erudito como entre la opinión de las diversas clases sociales. En el caso del ámbito académico y científico, Julien-Joseph Virey, naturalista y antropólogo francés, es una buena muestra de la cultura de la época. Como señala Reginald Horsman, el investigador galo asume con plena seguridad que los negros «no eran verdaderos hombres, sino que estaban relacionados más de cerca con los simios». En Virey, se observa un manifiesto caso de racismo fundado 51 El filósofo escocés David Hume, un fiel cristiano más allá de su heterodoxia, dirá: «Me inclino a sospechar que los negros y, en general, todas las restantes especies de hombres (porque hay cuatro o cinco tipos diferentes) son por naturaleza inferiores a los blancos. Nunca ha existido una nación civilizada que no tuviera la tez blanca, ni siquiera ha habido un solo individuo que destacara en sus acciones o especulaciones» (Hume citado en Villaverde, 2014: 170). Asimismo, el devoto Im- manuel Kant reconoce cual «hecho natural» que: «La humanidad encuentra su mayor perfección en la raza de los blancos. Los indios amarillos tienen un talento menor. Los negros están muy por debajo, y en el lugar inferior está una parte de los pueblos americanos» (Kant citado en Santos, 2010: 410). 52 No por nada la muy cristiana, liberal y republicana Unión norteamericana apoyó a la imperial Francia de Napoleón: «Estados Unidos siguió haciendo cuanto pudo para estrangular a Haití, incluso apoyar a Francia que obligaba a Haití a pagar una enorme indemnización por el crimen de liberarse a sí misma, una carga que nunca se ha podido quitar de encima» (Chomsky, 2010. Texto en línea).
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=