Imperios liberales. Estados Unidos y Francia
196 Libertad-Igualdad-Fraternidad De los moderados a los radicales, de Barnave a Robespierre, nadie pone en tela de juicio la esclavitud, excepto el reducido puñado de los «Amigos de los negros» [« Amis des Noirs »], que no logra tener ningún peso político (Baggio, 2006: 62). En el caso de los mulatos o negros libres, en diciembre 1789, la Asamblea les niega su solicitud de tener representación en ella. Tendrán que esperar hasta mayo de 1791 para obtenerla, «pero solo para los que eran libres de segunda generación». Mas, tal decreto es abolido en septiembre del mismo año y solo en marzo de 1792 «los hombres de color libres verán reconocida la igualdad plena de derechos» (Álvarez, 1995). En esa ocasión, los «Amigos de los Negros» propondrán otorgar derechos políticos a los «negros», pero únicamente a los «libres y propietarios, no a los esclavos, cuya condición no se pone en discusión». En el Caribe francés, hasta los negros libres y propietarios están a favor de conservar a sus esclavos (Baggio, 2006). Incluso los líderes de los pocos mulatos propietarios de Saint- Domingue, Vincent Ogé y Julien Raymond, habían buscado en 1789 alianzas en París con los colonos blancos contra los esclavos negros de la isla. Según estos enviados, tanto mulatos como blancos sufren por igual a raíz del «esclavo que levanta el estandarte de la revuelta»: …vemos nuestras tierras invadidas, los objetos de nuestra industria arrasados, nuestros hogares incendiados (…) el comercio está destruido, la Francia recibe una plaga mortal, y una multitud de ciudadanos honestos se ha empobrecido, arruinado (Ogé citado en Gómez, 2007: 16). De hecho, ni Ogé ni Raymond se pronuncian a favor de la abolición. Recién cuando ellos son rechazados por los racistas blancos dueños de plantaciones ⎯ ¡vaya sorpresa! ⎯ , se acercarán a los Amigos de los Negros, no sin antes quejarse de que, al repudiarlos, los blancos cometieron el error de confundir «la causa de las gentes de color [ mulatos ] con la de los esclavos [ negros ]» (Gómez, 2007) 41 . 41 Es importante considerar que, como señala Mary Pratt (2011), en la segunda mitad del siglo XVIII se mantienen posturas antigualitarias y segregacionistas incluso entre partidarios del abolicionis- mo. Ya se revisó en el primer capítulo que eso era normal en la república liberal estadounidense.
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