Imperios liberales. Estados Unidos y Francia

190 Libertad-Igualdad-Fraternidad Una vez expuesta someramente la influencia británica en los ilustrados continentales y dilucidar su vigencia en la Modernidad, es necesario centrarse en los iluministas galos. Con mayor razón cuando se recuerda su fuerte sentimiento anglófilo y se asume que «la Revolución francesa fue también hija de las Luces» (Soboul, Lemarchand y Fogel, 1992) 33 . Por una parte, se puede acudir a Voltaire, Helvétius, Diderot y Condorcet para graficar la admiración gala por el sistema político y la economía inglesa (Losurdo, 2005). A su vez, esa admiración en lo intelectual se focaliza en Isaac Newton y John Locke, las dos máximas figuras de la Ilustración inglesa: «fueron los maestros del pensamiento del siglo XVIII» y, en palabras de D’Alembert, «Locke creó la metafísica como Newton había creado la física» (Soboul, Lemarchand y Fogel, 1992). Por su parte, en su clásico trabajo ya citado La filosofía de la Ilustración , Ernst Cassirer (1997) detalla cómo los iluministas europeos del siglo XVIII, y los franceses en particular, «no ha[n] hecho más que construir sobre los fundamentos dispuestos por el siglo XVII». Ideas que no son otras que los de la Ilustración inglesa. En el caso de Newton (1987) –filósofo natural que probó la existencia y Providencia de Dios–, gracias a la difusión de su obra en Francia, principalmente por Voltaire (a quién habría que sumar el empeño de Maupertuis), ya para la tercera década del siglo XVIII se irían imponiendo las ideas newtonianas por sobre las cartesianas a nivel general y en la propia Academia de Ciencias (Soboul, Lemarchand y Fogel, 1992). La fama del filósofo natural inglés en Francia fue tal, que «aún sus adversarios jesuitas» admitieron que «todo París vibra con Newton, todo París tartamudea Newton, todo París estudia y aprende Newton» (Zajonc, 1995). En Europa en general, y en Francia en particular, cualquiera que haga filosofía natural (ciencia experimental empírica, inductiva y cuantitativa), no puede si no ser un newtoniano. Lo mismo sucederá con quienes 33 Aun cuando es arriesgado establecer relaciones causales estrictas entre fenómenos, es impor- tante recordar que, desde 1770, existió en Francia un proceso de retroalimentación entre el «mo- vimiento de las ideas [ilustradas] y las corrientes políticas» y que, asimismo, «en los colegios reno- vados por las Luces, se formó la generación revolucionaria» (Soboul, Lemarchand y Fogel, 1992).

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