Imperios liberales: Estados Unidos y Francia
189 Imperios Liberales. Estados Unidos y Francia relacionarse socialmente y, más todavía, en tanto principio de la organización sociopolítica 31 . A la fecha, la expresión por antonomasia de dicha paradoja metafísica , dado su dominio ideológico-práctico de gran parte de las élites políticas, empresariales y académicas del planeta, es la «ciencia económica»yelutópicoproyecto (neo)liberal deunsistemademercado autorregulado mundial. Para esta «ciencia», por más que hoy se haya desdibujado la naturaleza mística de la «mano invisible», todavía la competencia individual y egoísta por ganancias infinitas (lucro) desemboca en el progreso material. Que los economistas ortodoxos ignoren lo religioso a partir de su cientificismo y desconocimiento de los cimientos metafísicos de su propia «ciencia», no implica que sus propuestas dejen de ser una expresión en lenguaje técnico de los fundamentos y lógica providencialista reformada. La economía neoliberal solo es el más gráfico ejemplo de una Modernidad que, atada a los principios ideológicos de la Reforma protestante y de la devota Ilustración, olvidó sus raíces y se abandonó al vicio y la idolatría para conseguir su singular tipo de progreso en las diferentes esferas teórico-prácticas (Monares, 2020) 32 . 31 Existen varios casos citables de la paradoja reformada-ilustrada entre los siglos XVIII y XIX: Kant, reconocido anglófilo y pietista, expone sobre la paradoja de la «insociable sociabilidad» a la que está sometida la humanidad por la «Naturaleza» o «Providencia» para hacerla progresar; Malthus, párroco providencialista inglés, relacionó el progreso con la imprevisión de los humanos pecadores (en particular, de los pobres): al aumentar la población, el hambre incentiva el trabajo y la industria; Hegel, fiel luterano e idealista alemán, expuso el modo en que avanza la historia europea hacia estados más altos de desarrollo: la confrontación de una «tesis» y una «antítesis» da lugar a una «síntesis» superior; otro alemán, el hegeliano de izquierda, materialista y ateo Marx, elaboró su mecanismo histórico-natural de progreso con base en la «lucha de clases», por el cual podemos observar cómo la historia se dirigía naturalmente hacia otro tipo de estado superior, el comunismo; y Darwin, clérigo y naturalista inglés, concluyó que el mejoramiento de las especies animales no humanas se realizaba conforme al plan divino a través de la «lucha por la existencia», lo que luego será aplicado a los humanos por los «darwinistas sociales» en Europa y Norteamérica (Monares, 2012). 32 Los economistas «científicos» contemporáneos pretenden salvar las insuficiencias de sus su- puestos a través de la «función de utilidad»: los individuos jerarquizarían sus elecciones de acuer- do con la utilidad con que valoran objetos, personas, situaciones, etc. A pesar de que pretenden liberar al ser humano de lo monetario e, incluso, de lo material, se mantiene el supuesto univer- salista de un individuo egoísta al trasladarse a todas las épocas, sociedades y contextos específicos, la estructura «racional» del tendero codicioso burgués en un mercado competitivo formador de precios en dinero o psicológicos (Sahlins, 2011; Monares, 2015a, 2015b y 2020). Para una mues- tra de cómo la función de utilidad es una expresión de la tradición reformada, ver hacia el final de la nota 7 la cita del teólogo Loraine Boettner.
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