Imperios liberales. Estados Unidos y Francia

172 Libertad-Igualdad-Fraternidad se originaban y mantenían las sociedades, el mecanismo del singular proceso se develaba al recurrir a esa ley interna de los individuos. Ella sería el medio del cual se sirve la Providencia para gobernarlos y concretar la armonía requerida por la vida social, permitiendo de tal manera la supervivencia de aquellos seres degenerados. Haya sido esa ley interna entendida y descrita por los ilustrados a modo de «naturaleza», «razón», «sentido común», «conciencia», «pasiones» o «sentimientos», conseguía automáticamente la armonía si no era intervenida 8 . El continuo y directo gobierno divino del universo y la corrupción de la humanidad ⎯ que haría necesaria Su intervención ⎯ , implican que quedan fuera del alcance de los individuos los medios para convivir en sociedad de modo fraternal. De hecho, los sujetos materializan el plan de Dios inconscientemente se diría hoy; lo cual es obvio desde una doctrina que niega el libre albedrío: «Para Calvino la libertad era un don divino mediante el cual el hombre podía cumplir su cometido con Dios sin intervención humana» (Singer, 1973) 9 . Asimismo, dada la inescapable condición viciosa de la especie a causa del pecado original, no sería siquiera imaginable pretender explicar el origen y la mantención de los vínculos colectivos apelando a la benevolencia, la solidaridad o la fraternidad. La armonía es asegurada por la Providencia, no es fruto de seres dominados por el pecado. En consecuencia, la armonía tiene una especificación: es la mínima posible o necesaria para lograr la conservación de la humanidad. Desde el calvinismo se asume que los grupos se originan, subsisten y se reproducen por la acción providencial que utiliza o se sirve de la corrupta naturaleza de sus miembros para realizar los designios divinos. El verdadero agente de la sociabilidad es Dios y concreta la vida colectiva con el material que tiene a la mano: la maldad de su creatura. No hay otra posibilidad dadas las irremediables características viciosas de la especie luego de la 8 En todo caso, cualquier intervención es parte de la voluntad de Dios y así, finalmente, ella se cumple de todos modos, «a pesar de» quienes la ignoren o desobedezcan. 9 En Calvino (1988) esta acepción de libertad niega explícitamente el «libre albedrío». Ver: «El hombre se encuentra ahora despojado de su arbitrio, y miserablemente sometido a todo mal» (Li- bro II, Capítulo II) o «I. Se refutan las objeciones en favor del libre albedrío» (Libro II, Capítulo V).

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