Imperios liberales. Estados Unidos y Francia
138 Estados Unidos de América En tal sentido, el rol de los políticos y la prensa estadounidense ha sido disfrazar esos afanes de lucro usando demagogia patriotera y avivando miedos sobre supuestas amenazas a la seguridad nacional o al American Way of Life (estilo de vida estadounidense). A fines del siglo pasado el periodista y escritor Thomas Friedman, tres veces ganador del Premio Pulitzer, fue explícito sobre la conjunción de la guerra y el desarrollo económico del país: Para que tenga éxito la globalización, América [Estados Unidos] no debe temer actuar como la superpotencia que es. La mano escondida del mercado nunca triunfará sin el puño escondido. McDonald’s no puede prosperar sin McDonnell Douglas, el diseñador del F-15, y el puño escondido que mantiene el mundo a salvo para la tecnología de Silicon Valley se llama Ejército de los EE. UU., su Fuerza Aérea, su Marina y sus marines . Los peligros de esa alianza comercial-militar-política ya fueron advertidos por Dwight Eisenhower, exgeneral y presidente republicano, en su discurso de despedida de la primera magistratura en 1961. Empero, tal aviso no debe llamar a equívoco: su crítica era solo interna. Eisenhower seguía siendo estadounidense en política exterior y, por ende, apegado a la tradición imperial de negocios y violencia. De ahí que, en 1953, durante su primer año de gobierno, no tuvo problemas para ordenar a la CIA montar un plan para derrocar a Mohammed Mossadegh, primer ministro de Irán. El error del mandatario iraní fue intentar nacionalizar la riqueza petrolera de su país para usarla en beneficio de su pueblo. Esas pretensiones soberanas y patrióticas terminaron cuando se lo depuso bajo la acusación de «comunista» y se apoyó a la servil monarquía-dictadura amiga del Sha Mohammad Reza Pahlevi 103 . En el caso particular de la invasión a Irak en 2003, esa agresión se puede explicar por la mezcla de los intereses del 103 Parte del prontuario de Eisenhower es haber dado la orden, en 1961, de asesinar a Patrice Lu- mumba, primer ministro del Congo, y luego sostener la cruenta dictadura de Mobutu Sese Seko en aquel país. A pesar de ello y de todo lo que se hizo en el exterior bajo su presidencia, «Ike» solo se arrepentía de haberle mentido a la ciudadanía a raíz del derribo de un avión espía U-2 sobre la Unión Soviética.
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