Imperios liberales. Estados Unidos y Francia
113 Imperios Liberales. Estados Unidos y Francia V. Un imperio blanco En este apartado se tratará en específico el racismo del Imperio liberal de Estados Unidos, actitud que como se ha visto antes, se complementa o potencia con su carácter cristiano, predestinado, excepcional y de una bondad tan peculiar que no ha trepidado en manifestarse en muchas ocasiones de forma brutal y cruenta. En específico, nos centraremos en el racismo sufrido por dos poblaciones que, para su mala suerte, son no blancas : los negros esclavos y sus descendientes, y los distintos pueblos indígenas de lo que llegó a ser Estados Unidos. El supuesto «crisol de razas» de la Unión norteamericana, no ha sido más que una mera declaración de intenciones… y, por lo demás, racista. La actual legalidad contra la segregación no alcanza a cubrir la vigencia de su tradicional supremacismo blanco y el consecuente segregacionismo. No por nada, a través del tiempo, llegó a ser normal que en muchas ciudades los diferentes grupos étnicos o nacionalidades se agruparan/aislaran en barrios específicos (los cuales son guetos en el caso de las poblaciones pobres). Esto se explica, como señalan Luisa Godínez-Puig y Jonathan Grabinsky, en que históricamente la «edificación de las grandes urbes de Estados Unidos» se ha guiado por «políticas públicas segregacionistas». En tal sentido, es posible generalizar a partir de la experiencia urbana y afirmar que «la separación racial está en el ADN» del país. De tal modo, nada es casual. Las naciones tienen historia y ciertas estructuras socioculturales que perduran en el tiempo. Así, tempranamente en 1790, se había negado por ley el acceso y la residencia a personas no blancas 67 . 67 En el caso de los asiáticos, en 1882, se aprobará una ley que prohibía naturalizar a chinos (la cual recién en 1943, por necesidades de la Segunda Guerra Mundial, se deja sin efecto). En 1921 el presidente republicano Warren Harding firmó una ley que buscaba «preservar la composición tradi- cional norteuropea del pueblo americano [estadounidense]»: se restringió la entrada de europeos no nórdicos y se prohibió el ingreso de asiáticos considerados por el Congreso «extranjeros inadecua- dos para la ciudadanía». Luego, en 1924, el presidente republicano Calvin Coolidge firmó una ley de inmigración que, en específico, prohibió la entrada de japoneses para resguardar la pureza racial .
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