Arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de Chile

70 – arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de chile del espacio diferencial en relación con las posibilidades que entrega el entorno. Esta última separación entre sitios a cielo abierto y aleros no es menor, por cuanto los grupos que habitan en los primeros se definen por pintar varias rocas en los sitios, pero con pocos diseños y sin superposiciones, mientras que aquellos que habitan en las tierras interiores moran en aleros rocosos cuyos techos y pare- des son intervenidos, generando más diseños en el lugar y, para el caso de Limarí, con una importante recurrencia de superposiciones. Arte Rupestre, Comunidades y Agregación Social Dentro de las dinámicas de construcción de comunidad entre los grupos caza- dores-recolectores, una de las estrategias más conocidas es la agregación social a partir de estrategias de fusión (Lee 1972, Guraieb 2001, Conkey 1980, Kelly 1995). Esta consiste básicamente en la reunión de múltiples unidades móviles que no tienen una recurrente interacción cara a cara, pero no obstante ello, man- tienen lazos sociales de cooperación (Conkey 1980). Aunque la importancia de estas actividades de reunión social ha sido advertida en la arqueología de los ca- zadores recolectores (Lee 1972, Kelly 1995, Whallon 2006, 2011), lo cierto es que no ha sido un tema ampliamente reconocido dentro de estos contextos (Conkey 1980, Hofman 1994, Walthall y Kodldehoff 1998, Mc Donald y Veth 2012). A través de estas prácticas de agregación social, los diferentes grupos móviles actualizarían y reproducirían un conjunto de lazos y alianzas sociales relevan- tes para su reproducción social (Conkey 1980, Whallon 2006). Estas prácticas han sido generalmente comprendidas como una estrategia adaptativa para palear problemas ambientales, las inseguridades relacionadas con la variabilidad esta- cional y accesibilidad de los recursos, pero también para el intercambio matri- monial y de información (Whallon 2006, 2011, Kelly 1995, Mc Donald y Veth 2012). La misma selección de los espacios de agregación podrían tener ventajas ecológicas para soportar la integración de amplios números de sujetos. Sin em- bargo, acertadamente Conkey (1980) ha indicado que lo ecológico no es capaz por si solo de explicar la agregación, siendo los elementos rituales y sociales se- guramente más relevantes en este proceso. La misma selección de los espacios de agregación puede ir más de la mano con aspectos rituales y simbólicos que ecológicos, aunque estos lugares pueden articular también con atributos ecoló- gicos específicos (Conkey 1980). En tal línea, la necesidad de agregación en pos de construir una comunidad a más amplia escala relacionada con la legitimación y renegociación de los derechos sobre un territorio, la conformación de redes sociales que se construyen entre diferentes unidades móviles y las solidaridades

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