Arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de Chile
Pigmentos y una larga tradición de pinturas rupestres – 59 III. PIGMENTOS Y UNA LARGA TRADICIÓN DE PINTURAS RUPESTRES Las primeras manifestaciones rupestres reconocidas en la región de estudio co- rresponden a pinturas que harían su aparición a inicios del Holoceno Tardío y se asociarían a comunidades cazadoras recolectoras. Como indicamos, esta tradi- ción de pinturas tiene una larga cronología en la región, extendiéndose hasta la época de contacto con el Imperio Español a mediados del siglo XVI. No obstan- te esta larga temporalidad, en el capítulo inicial hemos identificado un conjunto de transformaciones que se dan a lo largo del tiempo y permiten proponer una separación entre pinturas más propias a los momentos iniciales (cerca de 3.000 a.C. hasta alrededor del 500 d.C.), y otras más tardías que son minoritarias y con una extensión espacial más restringida, concentrándose principalmente en las tierras interiores. En este capítulo discutiremos cómo la producción, experienciación y visuali- dad de estas pinturas rupestres se relacionaron con los procesos de construcción social de las comunidades cazadoras recolectoras de tal momento. Los resultados obtenidos sugieren que ellas generaron un conjunto de comunidades multiesca- lares que, a la par que integran a la región, establecen diferencias en su interior tanto en un eje Norte-Sur como Este-Oeste. Estas diferencias no hacen sólo refe- rencia a la visualidad de estas expresiones, sino también a su intensidad, ritmos de producción y estructuración de las prácticas de manufactura y experienciación. Debido a la gran extensión temporal de estas manifestaciones, nuestra discusión se centrará en lo que hemos definido como los momentos tempranos de esta tradición, pero discutiremos qué modificaciones y continuidades se reconocen para sus momentos tardíos. Pinturas Rupestres: Una Práctica Extendida en el Espacio El conjunto de trabajos realizados en los distintos valles de la región da cuenta de la presencia de pinturas rupestres en todos ellos, reconociéndose tanto en costa, valles costeros e interiores (Troncoso, Moya y Basile 2016) (Figura 3.1) (Tabla 3.1). Las pinturas que predominan en todos estos espacios son de color rojo y con diseños no figurativos. Como mencionamos anteriormente, el predominio del
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=