Arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de Chile

Arte rupestre, comunidades e historia – 31 Sepúlveda 2009, Valenzuela 2017). En otros pocos casos, la aplicación de enfo- ques de la antropología de la tecnología y de cadenas operativas han explorado la toma de decisiones en la manufactura rupestre (p.e. Méndez 2008, Valenzuela 2017), en ocasiones en busca de reconocer sus dimensiones cognitivas y simbó- licas, las cuales estarían relacionadas con la “eficacia simbólica” y/o capacidades agentivas que presenta este elemento material (Ouzman 2001, Lewis Williams 1995). Aunque sin referirse específicamente al arte rupestre, para Gell (1998), todos estos procedimientos técnicos se pueden comprender como “tecnologías del encantamiento” que van dotando de poder y capacidades agentivas a deter- minados objetos (ver también Lechtman 1977). No obstante lo anterior, lo cierto es que la centralidad no ha estado en en- tender cómo la producción del arte rupestre se constituye en una práctica social que tiene una dimensión temporal, espacial, material y rítmica. En efecto, sean pinturas, petroglifos o geoglifos, lo cierto es que ellos son el resultado de un con- junto de prácticas humanas que se despliegan en el espacio, el tiempo y en asocia- ción a una serie de otras materias y seres. Es por ello que, correctamente, Mitchell (2005: 198, traducción nuestra) ha sugerido que las "expresiones visuales no son solo materiales, sino también practicas materiales” 1 , mientras que Jones y Cochra- ne (2018: 16, traducción nuestra), han destacado las cualidades procesuales de los trabajos de arte, indicando que “un enfoque que enfatice la labor de hacer arte, que dé cuenta del carácter de los materiales y su rol en el proceso de hacer trabajos de arte, entregará dividendos intelectuales y metodológicos” 2 . Pensamos que parte de este dividendo descansa en la posibilidad de explorar otros acercamientos y preguntas hacia el arte rupestre y su relación con la vida social, así como utilizar el amplio abanico de materiales, técnicas y procedimientos con los que cuenta la arqueología para entender la constitución material de lo social y la historia. Un acercamiento de este tipo fue propuesto ya hace bastantes años por In- gold (2013). Este autor planteaba que los estudios sobre cultura material se han enfocado en entender los objetos finalizados. En las ocasiones que el foco se centra en el proceso productivo, especialmente a partir de la noción de cadena operativa, se busca comprender qué elementos se asocian para la manufactura de un objeto según un plan cognitivo previamente definido y que se materializa en la cultura material. Esta aproximación, por tanto, vuelve a poner el foco en el objeto terminado y en las soluciones social y culturalmente obtenidas para lograr 1 “Media are not just materials, but material practices” (Mitchell 205: 198). 2 “An approach that emphasises the work of art, that takes proper account of the character of materials and their role in the processes of making artworks, will pay dividend intellectually and methodologically” (Jones and Cochrane 2018: 16).

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