Arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de Chile

La emergencia de un nuevo paisaje histórico – 155 va de la mano con la instauración de la vida agrícola y sedentaria, lo que implicó una serie de modificaciones en otros ámbitos de la vida social, incluyendo entre ellas las prácticas económicas, funerarias y de producción alfarera, entre otros. Estas importantes transformaciones nos muestran que los cambios recono- cidos no sólo refirieron a aspectos técnicos, visuales y espaciales, sino que impli- caron toda una red de lugares, materias, prácticas, imaginarios y seres que refie- ren a la conformación de un modo de existencia y una lógica de la práctica que dificilmente se puede homologar con lo previo. Hacia mediados del siglo XV las formas de hacer arte rupestre por estas co- munidades diaguita se modifica parcialmente a partir de la incorporación de este territorio al estado inkaico, o Tawantinsuyu. Esta transformación implicó que el arte rupestre articulara dentro de una nueva dinámica socio-histórica a través de la cual las comunidades locales debieron relacionarse con una entidad socio- política de amplia escala y mayor complejidad socio-política como fue el estado inkaico. Este nuevo engranaje de la práctica del arte rupestre es la que discutimos en el siguiente capítulo.

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