Arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de Chile

La emergencia de un nuevo paisaje histórico – 141 Posiblemente la particularidad que requería este proceso va de la mano con las necesarias habilidades técnicas que segregan la manufactura de este motivo del restante conjunto iconográfico regional. Desde otra perspectiva, si usamos el modelo de Sullivan (1988) y Moore (2005) con fines heurísticos para entender la configuración del liderazgo en los contextos diaguita podemos observar que éste se acerca más bien a un sistema canonista, pero con algunos rasgos propios también a especialistas basados en la experiencia del éxtasis (chamanes estásticos según Moore 2005). En el caso de los sistemas canonistas, la autoridad descansa en un conocimiento exclusivo y al saber-hacer en relación con los procedimientos requeridos para decodificar y usar tal información. Ejemplo de estos serían los adivinadores y herbalistas, entre otros. Su autoridad se basa en el manejo de un saber exclusivo y religioso que requiere ser pasado de generación en generación entre algunos pocos elejidos en pos de su perpetuación. Esto genera dinámicas de poder y autoridad de líderes políticos basados en el parentesco que despliegan este conocimiento en centros ceremoniales de escala regional e interregional con complejos arquitectónicos públicos cuyo uso se extiende por generaciones, con amplias condiciones de vi- sibilidad en el paisaje regional y en el que este conocimiento secreto es perfor- matizado. Dinámicas de procesión y segregación espaciales internas que marcan jerarquías serían propias a estas dinámicas político-religiosas (Moore 2005). En contraposición, los extásticos basan su autoridad en la experiencia del viaje mágico hacia otros planos de existencia y la capacidad de estos especialistas para comunicarse con otros reinos, transformar sus cuerpos y el manejo de len- guajes esotéricos o sagrados en un proceso que es más que simplemente manejar un conocimiento específico, sino que requieren de la noción de transformación y, por lo cual se asocian con el chamanismo (Moore 2005). En tanto la dinámica del chamanismo descansa en la adquisición de una revelación por parte del es- pecialista en su temprana vida y la conducción de este tipo de prácticas hasta su muerte, es una dinámica de autoridad a más corto plazo asociado a la duración de la vida de los chamanes. Las prácticas chamánicas, por tanto, no requieren, ni se asocian, a construcciones arquitectónicas permanentes, dejando un registro arqueológico más efímero en tanto se despliegan en espacios públicos a nivel de la comunidad (Moore 2005). Recientes revisiones sobre chamanismo dan cuenta de cómo esta dinámica de autoridad de tipo estástica suele remitirse a pequeños espacios públicos y cultura material mueble, por sobre grandes y multigeneracio- nales conglomerados arquitectónicos (Price 2001, Harvey 2003). La dinámica establecida desde el arte rupestre para la construcción de estas autoridades político y rituales no pareciera encajar necesariamente en niguno de

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=