Arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de Chile
116 – arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de chile rentes valles donde se emplazan los asentamientos diaguita. En estos casos, las rocas marcadas se ubican alejadas de las terrazas fluviales que es el lugar donde se encuentran los asentamientos residenciales. Específicamente, los petroglifos se ubican en laderas y cumbres de cerro o en ingresos de quebradas interiores. Estos puntos son límites naturales en la configuración de los valles, coincidiendo en diferentes casos las laderas de cerro y quebradas interiores con rutas de movili- dad que han sido usadas tradicionalmente para circular y acceder a valles vecinos (Troncoso et al. 2014, 2016) (Figura 5.3). La segunda modalidad corresponde a petroglifos ubicados en espacios cor- dilleranos o interfluvios. Este arte rupestre se dispone, por tanto, fuera de los valles ocupados por las comunidades diaguita. Los lugares específicos donde se ha reconocido (p.e. Hacienda Chacay, La Tranca del Diablo en Limarí o Loma de Lépez en Combarbalá) son puntos neurálgicos en la movilidad interregional, pues ahí se cruzan rutas que posibilitan el acceso tanto a distintos valles y cuen- cas, así como a la vertiente oriental de la Cordillera de Los Andes (Figura 5.3). Debido a la ubicación de estos sitios en zonas no aptas para la agricultura, no se reconocen en asociación con los petroglifos, ni en sus áreas cercanas, asenta- mientos residenciales diaguita. Producto de sus ubicaciones espaciales, estas dos modalidades se relacionan Figura 5.3.- Emplazamiento y entorno de sitios de arte rupestre modalidad 1 y modali- dad 2: a-b) sitio Pichicavén 1 (Choapa), c-d) sitio La Tranca del Diablo (Limarí).
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