Arte rupestre, comunidades e historia en el centro norte de Chile

Re-ensamblando rocas y re-articulando materias – 95 una roca, a diferencia de las pinturas que basan su accionar en aplicar pigmentos sobre la piedra. Esto implica una transformación en la relación entre quienes manufacturan arte rupestre y los soportes rocosos, pero también en las mismas cualidades que podrían estar asociadas con las rocas. Si ampliamos la mirada ve- mos cómo esta lógica de práctica se reitera e intensifica en distintos soportes materiales. Es así como en este momento aumenta la producción y uso de piedras tacitas en Elqui, Limarí y Combarbalá (Pino et al 2018, Iribarren 1973b), elemen- to material cuya manufactura se basa en el mismo principio de estos petroglifos: la extracción de materia desde la roca para crear en este caso horadaciones (Arm- strong et al. 2018). Lo mismo se reconoce en la cerámica. Si bien para este mo- mento aparecen en muy baja cantidad las primeras manifestaciones de cerámica pintada de color blanco, negro y/o rojo (tipo molle bícromo sensu Niemeyer et al. 1989), ocurre que también aumenta la frecuencia del uso de alfarería, así como de las decoraciones incisas y grabadas que son escasas en los contextos entre 100-500 d.C. (Troncoso et al. 2016) (Figura 4.3). Tal como ocurre con las piedras tacitas y los petroglifos, estas decoraciones incisas y grabadas se basan en la misma práctica de extraer materias para formar diseños sobre los soportes, los que en este caso corresponden mayormente a motivos no figurativos basados en el uso rítmico de líneas. Figura 4.3.- Cerámica Molle con decoración Incisa proveniente del sitio La Turquía B (Colección Museo Arqueológico La Serena, Fotografía Isidora Pérez)

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