Policy Brief: Productos del mar en la mesa chilena: recomendaciones de políticas públicas para aumentar su consumo en la población
7 económico de las comunidades costeras. La evidencia inter- nacional recomienda evaluar los sistemas de gestión pesquera considerando tres dimensiones clave: el marco legal y normati- vo, la capacidad de implementación y el desempeño operativo de las pesquerías (Swasey et al., 2021). La descentralización sugerida por las direcciones municipales de pesca en alianza con el nivel nacional, SUBPESCA, deberán favorecer la gestión comunitaria en pesca, mediante las siguien- tes acciones: ● Conformar los comités territoriales de gestión pesquera para la co-gestión de los recursos pesqueros, integrando activamente a las comunidades costeras y organizaciones de pescadores artesanales en los procesos de planificación y toma de decisiones (Marushka L et al., 2021; McClenachan et al., 2014). ● Aumentar los fondos de fomento productivo disponibles de apoyo a la pesca artesanal con fines de seguridad ali - mentaria, en alianza con el Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pe- queña Escala (INDESPA). Propuesta N°2: “Incorporación del pescado en el menú es- colar y promoción de su consumo a través de la educación nutricional” Promover políticas alimentarias escolares que aumenten el ac- ceso físico y económico a productos del mar es una estrategia efectiva para reducir desigualdades nutricionales, especialmen- te en los sectores más vulnerables, donde el consumo de pesca- do suele ser más bajo (Mansfield & Savaiano, 2017). Estas políti - cas no solo fortalecen hábitos alimentarios saludables desde la infancia, sino que también permiten integrar enfoques de salud y sostenibilidad a lo largo del ciclo escolar (Prell et al., 2005). Si bien Chile ha dado pasos en esta dirección, aún persisten bre- chas estructurales que deben abordarse. La escuela es un espacio efectivo para la intervención en la mo- dificación de hábitos, tanto en estudiantes como en la comuni - dad educativa en general, a través de transformar este entorno en uno más saludable (kioscos y comedores), entrega de ali- mentos saludables (pescados y otros) a través del programa de alimentación escolar, así como a través del currículum escolar y campañas educativas con la participación activa de toda la comunidad. La escuela, como espacio de aprendizaje y socia- lización, puede desempeñar un papel crucial en la formación de hábitos saludables en los estudiantes, contribuyendo así a su bienestar presente y futuro (INTA, s. f.; Menor-Rodriguez et al., 2022). La evidencia respalda un enfoque multifacético: intervencio- nes que combinen educación individual —teoría, práctica y habilidades culinarias— con transformaciones estructurales que hagan del pescado y de los productos del mar, alimentos más accesibles y asequibles para niñas, niños y adolescentes, especialmente en contextos de menores ingresos (Korkalo et al., 2019; Lehtisalo et al., 2010). Esta propuesta articula dichas acciones en tres ejes complementarios: aumentar la presencia de productos del mar en los menús escolares, fortalecer la par- ticipación de proveedores locales en estos espacios y promover la educación nutricional específica sobre los productos marinos. Del Mar al Plato Escolar ● Conformar un Comité Intersectorial para la Promoción del Consumo de Productos del Mar integrado por JUNAEB, Ministerio de Salud (MINSAL), Ministerio de Economía y SUBPESCA. Desde esta instancia se podrían fortalecer las cadenas de suministro, capacitar actores y planificar otras acciones de nivel local y nacional (Ahern et al., 2021; U. S. Government Accountability Office, 2022). ● Modificar las bases de licitación del PAE para asegurar que el pescado se ofrezca en coherencia con las recomendacio- nes de las GABA. Esta acción debe ser liderada por el Co- mité Intersectorial. Su implementación puede ser financiada con el presupuesto regular de JUNAEB, sin requerir recursos adicionales. ● Incorporar criterios de “Cero Kilómetros” en las compras públicas del PAE, otorgando preferencia a productos del mar locales, frescos y sustentables, exigiendo un porcentaje de proveedores locales (Paredes et al., 2021). Esta acción debe ser liderada por el Comité Intersectorial a través de una modificación en los criterios de adjudicación en las lici - taciones del programa. Para su ejecución, se contempla una reasignación presupuestaria interna, sin aumentar el gasto público. Según la evidencia de Pascual Fernández, esta es- trategia facilita la conexión entre las escuelas y los produc- tores locales, asegurando una alimentación más saludable y contribuyendo al desarrollo económico local y sostenible (Pascual-Fernandez et al., 2023). La implementación es via- ble en Chile, ya que existen cerca de 100 mil pescadores ar- tesanales, lo que hace un estimado de 1 pescador por cada 200 habitantes (SERNAPESCA, 2021).
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