Policy Brief: Productos del mar en la mesa chilena: recomendaciones de políticas públicas para aumentar su consumo en la población
4 Esta estructura de precios está marcada por una lógica exporta- dora, que prioriza mercados externos y limita la disponibilidad en el mercado interno, aumentando el precio del producto para el consumo nacional (Villena, 2012). Además, una proporción significativa de la pesca se destina a la producción de harina de pescado, un rubro rentable que también compite por los mis- mos recursos pesqueros (Villena, 2012). Estas dinámicas están respaldadas por una normativa pesquera que prioriza intereses económicos del sector industrial exporta- dor por sobre el abastecimiento interno para consumo humano. La legislación vigente otorga cuotas de pesca preferenciales a grandes empresas, en desmedro del sector artesanal, lo cual concentra el control de los recursos y reduce la oferta accesible en los mercados locales, afectando particularmente a los secto- res de menores ingresos (FAO, 2016; Villanueva García Benítez & Flores Nava, 2016). La falta de apoyo a la pesca artesanal afecta directamente a las comunidades costeras, limitando su autono- mía y acceso físico y económico a alimentos del mar, esenciales para la soberanía alimentaria, el desarrollo local y la reducción de inequidades (Saavedra Gallo et al., 2020). Dado que diversos factores estructurales están influyendo en el consumo de productos del mar en Chile —como la normativa, la lógica de exportación, el apoyo a la pesca artesanal y la dis- tribución de cuotas— su abordaje requiere una respuesta desde las políticas públicas, orientada a promover la disponibilidad y el acceso económico de dichos productos para el consumo hu- mano interno. Si bien existen también factores culturales y preferencias indi- viduales —como el sabor, la textura o preocupaciones sobre inocuidad— que influyen en las decisiones de consumo de pro - ductos del mar (FAO, 2016; Saavedra Gallo et al., 2020), este documento se centrará en recomendaciones de política pública para transformar el sistema alimentario y alinearlo con las metas de salud pública definidas en las GABA (INTA, Universidad de Chile, 2023).. 3. ANTECEDENTES Y ANÁLISIS DE LA POLÍTICA PÚBLICA Según la Encuesta Nacional de Consumo Alimentario (ENCA) 2010, el consumo de pescado está vinculado al nivel socioeco- nómico (NSE). Mientras que el 86,5% de las personas de NSE alto consume pescado, en el NSE bajo la proporción es del 65,6%, lo que representa una brecha de 20,9 puntos porcen- tuales. En contraste, el consumo de carnes rojas muestra una diferencia mucho menor entre ambos grupos, con una brecha de solo 3,8 puntos porcentuales (Amigo et al., 2010). Analizando los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), con precios de abril de 2025 en Chile, el precio promedio del kilo de pescado fresco asciende a $12.682 pesos chilenos. Esta cifra se ubica en un nivel elevado en comparación con otros productos de alto aporte de proteínas comparables como la carne de va- cuno ($11.428 pesos chilenos), el pavo ($9.924 pesos chilenos), el cerdo ($6.553 pesos chilenos) y el pollo ($4.526 pesos chile- nos) (Instituto Nacional de Estadística, 2025). Según el Informe Final del Diagnóstico de Consumo Interno de Productos Pesqueros en Chile preparado para la Subsecretaría de Pesca (SUBPESCA) del 2012, se estimó que el 23% del con- sumo aparente de productos del mar es fresco, siendo el resto principalmente productos elaborados (congelados, conservas u otros procesados) (Villena, 2012). Actualmente, ya sea por dificultades en la conservación, prepa - ración culinaria, olor, sabor, espinas y otros elementos, este gru- po de alimentos presenta baja aceptabilidad en la población. Según el Informe Satisfacción de los Usuarios del Programa de Alimentación Escolar (PAE) de 2016, de todas las preparaciones evaluadas, la que contó con menor aceptabilidad por los estu- diantes (5° básico a 4° medio) a nivel nacional fue una prepara- ción a base de pescado, señalando que la principal característi- ca de desagrado fue el olor (JUNAEB & ClioDinámica Asesorías, 2017). También, algunos pescados y mariscos son considerados de riesgo para embarazadas, debido al aporte de mercurio, a las prácticas de preparación, y a la falta de información clara so- bre su consumo seguro, lo que contribuye a esta percepción y reduce su adecuada inclusión en la dieta (Raimann et al., 2014). La revisión de políticas públicas chilenas que podrían estar in- cidiendo en el problema descrito y sus determinantes, muestra acciones en varios sectores que describiremos a continuación. Sector pesquero Las normativa pesquera vigente en Chile (Ley General de Pesca y Acuicultura - Ley N° 18.892 y modificatorias) cuenta con defi - ciencias que son otra causa que explica el problema descrito, ya que influye en la disponibilidad de productos pesqueros locales para el consumo humano y en sus dinámicas económicas, de tal manera que incluso es catalogada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como carente de un componente de seguridad alimentaria y nutricional (FAO, 2016).
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