Relación pedagógica y género en el acompañamiento y la dirección de tesis. Experiencias de doctorandas de la Universidad de Chile

Relación pedagógica y género en el acompañamiento y la dirección de tesis: Experiencias de doctorandas de la Universidad de Chile 30 espacio esencial para el desarrollo de su saber y para su legitimación como productoras de conocimiento. Asimismo, algunas estudiantes perciben falta de claridad o coherencia en las observaciones, así como limitaciones en el dominio temático o metodológico del/la guía, lo que dificulta la comprensión y la aplicación de la retroalimentación recibida: Yo le enviaba igual los capítulos (...). Al final, cuando ya la tesis estaba lista me dijo: ´Ah, sí, todo bien´. (E8) Hay cosas que quedan más en la nebulosa ( ... ) a veces, me cuesta comprender y necesito consultarlas de nuevo. (E16 ) El tiempo en que se entrega la retroalimentación constituye un aspecto clave en la valoración que las estudiantes hacen del acompañamiento recibido. Aprecian especialmente cuando esta es rápida, regular y consistente, ya sea a través de reuniones sincrónicas o por medios escritos. La retroalimentación ofrecida "en vivo" durante reuniones es particularmente apreciada, pues facilita el diálogo inmediato y la comprensión directa de los comentarios. Nos juntamos en la reunión... me va haciendo mil preguntas (...) y va poniendo todo en el documento con control de cambio. (E7) 1.3 Tensiones de género en la asesoría académica Las relaciones pedagógicas en el doctorado no se construyen en un escenario neutral, sino que están mediadas por estructuras de poder y desigualdad que afectan de manera diferenciada a las estudiantes mujeres. En este contexto, los relatos destacan los desafíos de participar como mujer en el campo académico. En la relación específica con sus profesores/as guía, la importancia del reconocimiento epistémico y las expectativas de género cobran relevancia. El doble esfuerzo para la mitad del reconocimiento En los relatos analizados, se evidencia una percepción de desigualdad estructural en las exigencias y estándares de reconocimiento hacia las mujeres en la formación doctoral. Las estudiantes expresan que deben demostrar un rendimiento superior al de sus pares varones para ser valoradas de manera equivalente, lo que refleja una lógica en la que el trabajo académico femenino es frecuentemente subvalorado, incluso cuando se realiza en condiciones y cargos similares. En este sentido, es común la afirmación de que las mujeres deben “hacer el doble” para recibir el mismo reconocimiento — o apenas una parte — del que obtienen los hombres. Esta percepción se articula con lo que, en apartados anteriores, se ha identificado como parte del currículum oculto (Piedra Durán, 2021): En este medio tan masculino de [nombre de la disciplina], si estoy haciendo el doctorado, yo siento que las mujeres tenemos que hacer un doble esfuerzo para tener la mitad del reconocimiento que puede tener un hombre. Y eso lo viví durante la carrera, con comentarios súper pesados. (E7) La sobrecarga es aún mayor en el caso de estudiantes que son madres, cuidadoras y/o trabajadoras que se enfrentan a estas exigencias a la vez que deben compatibilizarlas con las demandas de su vida personal. Esto afecta a una proporción importante de estudiantes: un

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