Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

por Rodrigo de Quiroga y diez solares otorgados por el Cabildo, contiguos al cerro Santa Lu- cía. Hasta que, en 1568, iniciaron la construcción de su iglesia en el emplazamiento actual. En 1551 arribaron los domínicos. La iglesia que los identifica data del año siguiente, en el mismo lugar que hoy ocupa, gracias a la donación de Inés de Suárez. Los franciscanos, llegados en 1553, recibieron, por la vía de la donación, una extensa propiedad en La Cañada, donde construyeron su iglesia. En la actualidad está en el mis- mo sitio. Cuarenta años después se produjo la llegada de los jesuitas. En la que más tarde sería la calle de la Compañía adquirieron dos solares y allí erigieron su iglesia, en el actual emplazamiento del ex Congreso Nacional. Por último, los agustinos, que arribaron en 1596, se instalaron provisionalmente en La Cañada. Más tarde ocuparon el solar donde hoy está la iglesia de San Agustín, en la calle Estado. La Congregación de las Monjas Agustinas -orden que fue establecida en 1527 bajo el patronato del Cabildo- se estableció, en un principio, en la manzana comprendida entre Agustinas, Ahumada, Moneda y Bandera; posteriormente adquirieron la manzana contigua, hacia el sur, limitando con La Cañada. Allí instalaron su huerto y su viña 3 1 . Esta orden debió ser regularizada canónicamente en 1576 por el obispo Diego de Medellín. Los vecinos piadosos permitieron que se establecieran, además de las órdenes señala- das, en pleno siglo XVI, la Capilla de la Soledad, las iglesias de San Lázaro y de San Satur- nino. Hay que agregar, a la iglesia mayor instaurada por Valdivia, cinco ermitas menores: la de Santa Lucía, la del Socorro, la de Santa Ana, la de San Miguel y la de Montserrat. Estas dos últimas, en las afueras de la ciudad 32 . En términos generales, las iglesias y conventos -aunque más reducidos- han mantenido su localización primitiva: mercedarios, domínicos, franciscanos, jesuitas y agustinos. Por su parte, las monjas de vida contemplativa iniciaron el éxodo del núcleo histórico de la ciudad solo a contar de principios del siglo pasado: las agustinas, en 1912; las rosas, en 1935; las carmelitas de San José (el Carmen Alto), desde Alameda esquina calle Carmen, en 1938. Por último, las carmelitas de San Rafael (el Carmen Bajo), desde Independencia, en 1950. Del centenar de manzanas que componían el área central de la ciudad en las pos- trimerías del siglo XVII I, por lo menos veintidós se encontraban en poder del clero. La unificación de solares, solicitada por las propias congregaciones religiosas, significó ocluir algunas calles. Solo fueron recuperadas en los años republicanos 33 . LA SIEMBRA EXTRANJERA En sus cuatro siglos y medio, la arquitectura de Santiago ha mutado morosamente, desde el coloniaje hasta el momento actual. La distancia temporal permite mirar con alguna obj etividad los pasos sucesivos de la historia. 3 1 Crescente Errázuriz Valdivieso, Los orígenes de la iglesia chilena: 1540-1603, Imprenta del Correo, Colección Matta Vial, Santiago, 1873, p. 29 1. 32 R • M • • • 36 ene artmez, op. crt. , p. . 33 R • M • • • 38 ene artmez, op. crt. , p. . 84

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