Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
El 24 de febrero se realizó la ceremonia oficial de fundación de la ciudad en plena plaza. Allí se colocó, en su centro, el llamado "árbol de la Justicia" (la horca). Los primeros años En la primera subdivisión predial cada manzana se fragmentó en 4 solares, delimitados entre sí por maderos horizontales. Los más cercanos a la Plaza de Armas fueron para aquellos españoles que reunían más méritos. Las viviendas iniciales fueron de madera, revestidas en barro. El t echo, de paja. La ciudad crecía y el ajetreo se intensificaba. Entre amenazas de posibles ataques indígenas se establecieron los españoles, ponien- do en marcha la nueva vida de la ciudad de Santiago. Nació el Cabildo, mediante el cual todos los habitantes podían expresarse con voz y voto. El 1Ode agosto don Pedro de Valdivia fue nombrado gobernador. Lejos de pretender que los pobladores trabajaran la tierra o las minas, su norte estaba orientado hacia otros descubrimientos y nuevas conquistas. Aspiraba a que sus fieles huestes le acompañaran en el inclaudicable afán de avanzar en la ocupación territorial .. . para dar tierras para su rey, almas a su Dios y gloria para sí 11 . Habiendo dominado Santiago y el norte de Chile, Valdivia emprendió el viaje hacia el sur del país. Antes de partir se vio en la necesidad de vender su propiedad a la Real Hacienda, subdividiéndola en tres sectores: la esquina norte pasó a manos de la Tesorería de la Real Hacienda; el centro, al Cabildo y la esquina oriente, a la Cárcel. Valdivia prefiguraba el paisaje ideal: que el agua esté cerca y se pueda conducir con facilidad al pueblo; que los terrenos no sean excesivamente altos por las molestias de los vientos, ni tan bajos que puedan ser malsanos; que saliendo el sol dé primero al pueblo que al agua; que existan los ma- teriales necesarios para la construcción de casa; que al trazar la ciudad se deje "tanto compás abierto" que permita el crecimiento de su población 1 2 . Santiago fortificado Tan pronto Pedro de Valdivia marchó hacia tierras sureñas, Michimalongo decidió atacar por sorpresa a los 30 españoles que se encontraban en ese momento en Santiago. La lucha comenzó el 11 de septiembre de 1541. El incendio en los combustibles techos de las chozas españolas fue el preludio de una contienda en plena Plaza de Armas, justamente donde los conquistadores defendían las entradas de la ciudad. La batalla terminó gracias a los actos de Inés de Suárez, quien arrojó a los indígenas las cabezas de los caciques prisioneros. El terror les hizo huir, no sin antes haber dejado la ciudad en ruinas. 11 Jaime Eyzaguirre, O 'Higgins, Editorial Zig-Zag, Santiago, 1945, p. 39. 12 Carlos Yal enzuela Solís de Ovando, óp. cit., p. 11 7. 73
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